
El municipio de Alustante celebrará el próximo 16 de mayo el IV Encuentro de Chuzo y Bandera, una jornada que convertirá a esta localidad del Señorío de Molina en punto de encuentro de algunas de las tradiciones populares más antiguas y singulares conservadas en diferentes pueblos de Teruel, Guadalajara, Cuenca y Valencia.
La cita reunirá este año a diez localidades participantes: Alustante, Tuéjar, Villastar, Orea, Alcoroches, Caudé, Santa Cruz de Moya, Cella, Piqueras y Tordesilos, consolidando un evento que continúa creciendo edición tras edición y que tiene como principal objetivo preservar y difundir unas manifestaciones culturales profundamente ligadas a la identidad rural de numerosos municipios.
Entre los participantes destacan varios pueblos turolenses donde estas tradiciones siguen muy presentes. En Villastar, el baile del chuzo y la bandera forma parte de las fiestas de San Roque y constituye una de las costumbres más características de la localidad.
También en Caudé se conserva la tradición de “bandear” la bandera y el chuzo durante las fiestas patronales de agosto, un rito popular transmitido de generación en generación y vinculado al componente ceremonial de las celebraciones locales.
Por su parte, en Cella esta tradición se mantiene viva especialmente durante las celebraciones de San Sebastián, patrón del municipio, cada 20 de enero, así como en las fiestas del Pilar. El bandeo de la bandera y el baile del chuzo forman parte de los actos más emblemáticos y representativos de la localidad, conservando un importante valor identitario y festivo para sus vecinos.
La provincia de Guadalajara también cuenta con una profunda tradición ligada al bandeo de bandera, especialmente en la comarca del Señorío de Molina y el Alto Tajo. Pueblos como Alustante, Alcoroches, Orea, Tordesilos o Piqueras han conservado durante generaciones rituales y danzas vinculadas al homenaje a los patronos locales y al uso ceremonial de la bandera.
En Orea, por ejemplo, “La Reverencia” y el “Bandereo de los Quintos” cuentan con más de siglo y medio de historia y han sido reconocidos recientemente como Fiesta de Interés Turístico Provincial. En Alcoroches, el tradicional Baile de la Bandera se celebra durante las fiestas de San Timoteo y constituye uno de los actos más importantes del calendario festivo de la localidad.
Fuera de la provincia de Teruel, uno de los ejemplos más representativos es Santa Cruz de Moya, en Cuenca, donde el correr de la bandera y el volteo del chuzo son elementos centrales de las fiestas de San Blas, Santa Bárbara y Santa Águeda. Diversos estudios relacionan estas prácticas con antiguos rituales de origen militar vinculados históricamente a las tierras fronterizas entre Castilla y Aragón.
A las localidades de Teruel, Guadalajara y Cuenca se sumará también la participación de Tuéjar, municipio valenciano de la comarca de La Serranía del Turia, donde todavía se conserva la tradición del bandeo de bandera junto a la vecina localidad de Aras de los Olmos. Se trata de una comarca lindante con Cuenca y Teruel que comparte numerosos elementos culturales y festivos con ambos territorios.
Estas prácticas tradicionales también se mantienen en otras poblaciones valencianas del entorno del Campo de Requena-Utiel, como Campo Arcís, San Antonio, Sinarcas y Requena, donde igualmente se “corre la bandera” durante distintas celebraciones populares. Históricamente, muchas de estas localidades pertenecieron al antiguo obispado de Cuenca, lo que explica la existencia de tradiciones comunes y manifestaciones culturales compartidas entre territorios actualmente pertenecientes a distintas provincias y comunidades autónomas.
Precisamente ese valor patrimonial y cultural es el que busca reivindicar el Encuentro de Alustante, que pretende fortalecer los lazos entre pueblos unidos por unas tradiciones comunes que sobreviven gracias al esfuerzo de asociaciones, ayuntamientos y vecinos.
La jornada comenzará a las 11.00 horas con la recepción de participantes y el acto inaugural. A continuación tendrán lugar las exhibiciones de bandeo y baile del chuzo de cada localidad participante, uno de los momentos más esperados del día por la espectacularidad y dificultad de estas prácticas tradicionales.
Después se celebrará una comida de hermandad abierta a participantes y visitantes, seguida de bingo, sobremesa amenizada por charanga, tardeo y una fiesta nocturna con discomóvil y cena popular.
Desde la organización destacan que el evento no solo busca ofrecer una jornada festiva, sino también dar visibilidad a un patrimonio inmaterial que forma parte de la historia de numerosos pueblos del medio rural y que constituye un importante elemento de cohesión social e identidad colectiva.
El IV Encuentro de Chuzo y Bandera aspira así a convertirse en una referencia cultural y turística para toda la provincia de Teruel y las comarcas limítrofes, reuniendo tradición, convivencia y orgullo por las raíces en una celebración única.






