El Gobierno de Aragón, a través de su consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública, Roberto Bermúdez de Castro, ha vuelto a rechazar la propuesta de condonación de deuda autonómica aprobada por el Gobierno de España. El consejero ha acusado directamente a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, de difundir «bulos» y «trápalas» al asegurar que el ahorro de intereses podría destinarse a gasto social, una afirmación que, según Bermúdez de Castro, no es cierta.
El Gobierno aragonés insiste en que, tal como señalan la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) y el propio anteproyecto de ley del ministerio, el ahorro de intereses debe destinarse a amortizar deuda y no a incrementar el gasto público. Bermúdez de Castro ha explicado que los intereses que se pagan actualmente no computan en la regla de gasto, pero si el ahorro se destinara a gasto social, este sí lo haría. Por lo tanto, sin un cambio en la regla de gasto, esta medida no se puede llevar a cabo.
El Gobierno de Aragón mantiene su postura de que esta medida no beneficia a la comunidad, a pesar de que los cálculos del Gobierno de Pedro Sánchez estiman que podría liberarse de más de 2.000 millones de euros de deuda. Desde el Pignatelli consideran que la propuesta beneficia a otras comunidades con más préstamos pendientes, como Cataluña y Andalucía, y que los aragoneses acabarán pagando esa deuda a través de los Presupuestos Generales del Estado.
El consejero Bermúdez de Castro ha reiterado que el Ejecutivo autonómico está dispuesto a negociar una reestructuración de la deuda, pero siempre dentro de una reforma integral del sistema de financiación autonómica que incluya a todas las comunidades.




