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El Gobierno de Aragón y el I3A refuerzan su apuesta por retener el talento joven mediante el programa ‘Odón de Buen’. Proyectos sobre Inteligencia Artificial, salud coronaria y gemelos digitales marcan la vanguardia de la ingeniería en la comunidad.
La investigación en Aragón vive un momento de transformación y reconocimiento exterior. Así lo ha constatado Claudia Pérez Forniés, consejera de Empleo, Ciencia y Universidades, durante su visita al Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón (I3A) de la Universidad de Zaragoza. El mensaje es claro: la comunidad no solo busca formar talento, sino retenerlo y atraer a investigadores internacionales gracias a la solidez de sus grupos de trabajo.
«Cada día más gente de fuera quiere venir a Aragón a investigar, movida por los grupos de excelencia que tenemos aquí», afirmó la consejera tras reunirse con la dirección del centro y los beneficiarios de las nuevas ayudas autonómicas.
I3A: El motor de la ingeniería aragonesa
El I3A se ha posicionado como un referente indiscutible en la I+D+i (Investigación, Desarrollo e innovación) a nivel nacional. Con una estructura que agrupa a más de 600 profesionales y 35 grupos de investigación, el instituto trabaja en áreas críticas para el desarrollo económico futuro.
Entre sus líneas estratégicas destacan:
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Inteligencia Artificial (IA) y Big Data.
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Medicina Personalizada.
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Industria 4.0 y Gemelos Digitales.
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Tecnologías del Hidrógeno y Almacenamiento Energético.
El objetivo del centro, dirigido por Jesús Arauzo, va más allá de la teoría: busca la transferencia de conocimiento. Es decir, que los hallazgos no se queden en el laboratorio, sino que lleguen al mercado y a las empresas, generando riqueza y soluciones reales para la sociedad.
Talento con nombre propio: el programa ‘Odón de Buen’
Durante el encuentro, en el que también participaron Pilar Gayán (Directora General de Ciencia) y Pilar Pina (Vicerrectora de Política Científica de UNIZAR), se puso el foco en los protagonistas del cambio: los jóvenes investigadores.
Gracias a la convocatoria de subvenciones «Odón de Buen» del Gobierno de Aragón, diseñada para dotar de estabilidad y contratación a doctores durante dos años, talentos formados en la Universidad de Zaragoza están liderando proyectos de alto impacto:
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Darío Alvira: Enfocado en el almacenamiento de energía, clave para la transición energética.
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Laura García Mendivil: Investigando en salud coronaria, aplicando la ingeniería a la medicina.
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Pau Urdeitx: Desarrollando gemelos digitales, una tecnología esencial para simular procesos industriales antes de ejecutarlos.
Retener talento para transformar la sociedad
Para la consejera Pérez Forniés, la clave del éxito científico regional pasa por ofrecer un «marco de estabilidad» que permita a los investigadores construir un proyecto de vida en Aragón. «De nada serviría la ciencia si no sale de los laboratorios a la calle», sentenció, subrayando la importancia de conectar la academia con el tejido empresarial.
Por su parte, Jesús Arauzo agradeció el impulso institucional, destacando que iniciativas como el plan Odón de Buen son «enormemente positivas» y se alinean con la misión del I3A: abrir camino a quienes desean desarrollar una carrera investigadora de primer nivel sin necesidad de abandonar la comunidad.









