Divide y vencerás, dice el dicho
Ainhoa Gascón, vecina y concejal de Teruel Existe en Cantavieja
Divide y vencerás, dice el dicho. Así lo han hecho estos últimos años empresarios, expolíticos y políticos comercializadores del Clúster Maestrazgo cuando han ido de ronda por nuestros pueblos y masías, cantándonos promesas al oído y consiguiendo que no hagamos más que discutir con nuestros vecinos y lugareños. Rompiendo amistades y familias, incluso amenazando de manera directa. Y bien lo sabemos la gente que aquí vivimos (por mucho que digan que solo es gente de fuera la que no quiere el clúster). Si tan de interés general y utilidad pública hubiera sido este macroproyecto, todo este enfrentamiento se lo podrían haber ahorrado. Aunque ya hemos visto que presuntamente hay una trama mucho más gorda e importante que la Guardia Civil y la Fiscalía están destapando sobre Forestalia y compañía. O sea, que no todo era tan bonito, tan limpio y tan beneficioso para las gentes de los pueblos.
Pasará lo que tenga que pasar con todo este jaleo, pero no me cansaré de decir que todos los vecinos, vecinas, alcaldes… pensemos lo que pensemos, somos las víctimas reales de todo esto, porque por los dichosos molinicos y su dinero, las tensiones que se han creado son incluso mayores que el jaleo del parque natural de hace un par de décadas.
Por cierto, no sé quién se ha sacado ahora de la chistera que la alternativa a este proyecto es un parque natural, o eso dicen que decimos los que somos considerados como la “oposición”. Qué pocos recursos de convencimiento deben de quedar ya si hay que sacar una polémica de hace veinte años para justificar que el Clúster Maestrazgo sigue siendo bonito y viable a pesar de la tremenda supuesta trama de corrupción que le rodea.
Por otro lado, proteger el paisaje, nuestro legado, lo que nuestras familias han protegido, cuidado y aprovechado durante años y años no es de “ecologistas” (utilizando la palabra de forma despectiva). Es de ser tradicional, es de respetar nuestros montes, nuestras formas de trabajar el campo y el monte. Somos gente del mundo agrícola y ganadero, de la caza, del aprovechamiento de madera, del sector servicios, del sector del transporte, de la agroindustria, del turismo, de la educación … Por mucho que quieran convencer de otra cosa, hasta ahora no nos ha ido nada mal compaginando todos los sectores. Hay faena y hay empleo, y en algunos sectores como la hostelería falta personal; hay apuesta por el territorio; hay nuevos autónomos y empresas, y las que ya hay apuestan por crecer, invertir y contratar más personas; faltan incluso animales para los jóvenes que quieren incorporarse (a pesar la deficiente PAC), y están empezando a faltar viviendas para los jóvenes que estamos apostando por quedarnos en nuestros pueblos.
Y es que esto de la despoblación es muy relativo, porque ya no es atraer población de fuera, también es conseguir que los que aquí estamos no nos vayamos, que veamos nuestro pueblo como una oportunidad. Y lo estamos consiguiendo, y aunque la expresión “hay que” no me gusta, hay que seguir peleando, luchar por más financiación, darle rentabilidad a lo que hay y entra, hay que pedir todas y cada una de las subvenciones que salen. Hay que hacer trabajo constante y día a día, no fiarlo todo a una lluvia de millones que igual llega o igual no.
Pero sobre hay que ser consciente de que ni desde el gobierno de Aragón ni desde el gobierno de España los grandes partidos (PSOE, PP) no han hecho ni hacen lo bastante para evitar que los pueblos nos ahoguemos, y es una triste realidad con la que nuestros alcaldes se tienen que enfrentar. Vemos todos los días en prensa y en televisión cómo millones de euros se van para armas, tratados internacionales como Mercosur, centros de datos; se van para empresas que privatizan Sanidad y Educación. Lo que duele más cuando realmente la riqueza de nuestro país son su territorio y su gente. Y si de verdad hubiera intención de hacer frente al reto demográfico, la financiación municipal sería la adecuada, y no necesitaríamos acudir a mercenarios que nos venden este supuesto último tren.








