Elegir educación no puede depender del bolsillo: el Bachillerato concertado como garantía de igualdad
Por: AMPA La Inmaculada (Colegio Las Viñas, Teruel)
Las recientes movilizaciones en Aragón bajo el lema “dinero público para la pública” han abierto un debate que a menudo se apoya en premisas inexactas.
Como familias de la escuela concertada, queremos aportar claridad, datos y una visión integradora a una realidad que nos afecta a todos.
El derecho a elegir no termina a los 16 años
La realidad del sistema educativo aragonés demuestra que miles de familias elegimos la escuela concertada buscando un proyecto educativo continuo. Sin embargo, al llegar al Bachillerato, muchas se ven obligadas a cambiar a sus hijos de centro por motivos estrictamente económicos.
El artículo 27 de la Constitución garantiza la libertad de enseñanza y el derecho a elegir centro. Pero la libertad sin opciones reales es papel mojado. Concertar el Bachillerato no es un privilegio; es la única vía para que el nivel de renta de una familia no determine la educación de nuestros hijos.
Eficiencia económica: el Bachillerato concertado es sostenible
Frente al mito del gasto desmedido, la gestión de los centros concertados optimiza los recursos públicos de manera eficiente. Si analizamos los datos objetivos para cubrir 100 horas lectivas:
- En la red concertada: Se requieren 4 docentes (debido a la carga lectiva estructural y tablas salariales notablemente más bajas).
- En la red pública: Esa misma carga requiere entre 6,5 y 7 docentes (por diferencias en jornadas, perfiles y liberaciones).
No estamos ante un experimento improvisado. Comunidades como Navarra, Madrid, Murcia o el País Vasco llevan años financiando el Bachillerato concertado con total normalidad, demostrando que es un modelo viable, sostenible y perfectamente aplicable en Aragón.
Desmontando mitos: Redes complementarias, no paralelas
Es crucial recordar que la escuela concertada no compite al margen del sistema, sino que forma parte del servicio público educativo:
- Financiación e impuestos: Se sostiene con fondos públicos que las familias de la concertada también aportamos con nuestros impuestos.
- Sin selección de alumnado: Esta se rige exactamente por los mismos criterios de admisión, escolarización y currículo dictados por la Administración, bajo la misma inspección educativa.
- Diversidad y territorio: Está presente en zonas urbanas y rurales, atendiendo a más de 52.000 alumnos de perfiles socioeconómicos y necesidades educativas totalmente diversas.
Dignificar a los profesionales: Una tarea pendiente
Apoyar la concertada no implica desmerecer a la pública. Valoramos profundamente los avances de la red pública, pero creemos firmemente que a funciones equivalentes, corresponden condiciones homogéneas.
La brecha laboral: Los profesionales de la concertada soportan una mayor carga lectiva, salarios inferiores, no disponen de días de libre disposición y carecen de complementos como la paga por tutoría. Dignificar su labor es un acto de justicia laboral.
Educar es sumar esfuerzos, no dividir caminos
No pretendemos confrontar modelos ni abrir brechas estériles. Defendemos un sistema educativo aragonés justo, plural y cohesionado donde la libertad de elección, la calidad del servicio y el respeto a los profesionales.
No buscamos restar a nadie; buscamos cooperar para que ninguna familia se quede atrás.






