LA ESCUELA RURAL: LA GRAN OLVIDADA, LA GRAN SACRIFICADA
«La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo», dijo Nelson Mandela. Lamentablemente, el Gobierno de Aragón está empeñado en desarmar el sistema educativo, vaciándolo de recursos, dejándolo inservible para los que más lo necesitan.
Este Gobierno que no funciona, ha despertado para arrancar un plan de concertación que destina 21 millones de euros a la escuela privada, mientras la educación pública no deja de denunciar todo tipo de problemas. No solo es una amenaza a la igualdad de oportunidades sino también una forma encubierta de privatizar la educación, más alineada con los intereses de unos pocos que con el bienestar de la mayoría.
No es la apuesta por la calidad o por la libertad de elección que pretenden hacernos creer. Es sencillamente una pretensión ideológica para beneficiar a unos pocos, precisamente los que ya tienen recursos suficientes para elegir. Mientras, la gran inmensa mayoría de las familias aragonesas, las que vertebran, sostienen y ocupan el territorio, ven cómo la escuela pública, su escuela, se deteriora, se infrafinancia y se abandona.
En esta política que avanza a espaldas de buena parte de la ciudadanía, la gran perjudicada es la escuela rural, el corazón de nuestros pueblos. Se olvidan de aquellos centros que vertebran nuestros municipios y que los mantiene vivos, ¿Qué centro concertado abrirá sus puertas en Mirambel, Uncastillo o Graus donde no hay negocio? En estas localidades no hay clientes, hay niños con el mismo derecho a una educación de calidad como la que pueda recibir un alumno en Zaragoza.
Cada euro que se destina a la concertada es un euro que no llega para atender las necesidades de la escuela rural: para renovar la calefacción, para contratar personal de apoyo, auxiliares de educación especial, administrativos o incluso para pagar y mantener el trasporte escolar que permite que aquellos que lo deseen puedan seguir viviendo en el medio rural. Este plan es una sentencia la muerte anunciada del Aragón rural.
Es un mensaje claro sobre el objetivo de Jorge Azcón, que no es otro que la privatización de los servicios públicos. Un mensaje que dice NO a las familias trabajadoras porque no son su prioridad; NO a los docentes de la escuela pública porque su esfuerzo no merece reconocimiento; y NO a los pueblos de Aragón, porque no les importa su futuro.
En Aragón, la escuela rural ya enfrenta desafíos importantes como el descenso de la natalidad o el éxodo de jóvenes, poniendo en jaque la viabilidad de muchos centros educativos. En lugar de abordar estas problemáticas con una planificación adecuada y recursos suficientes, el PP y Vox deciden desviar fondos que podrían ser utilizados para fortalecer nuestra red educativa pública. Este desgobierno pone de manifiesto su falta de compromiso con las necesidades reales de los aragoneses. Es un claro ejemplo de su desconexión con la realidad aragonesa.
Parece que el nuevo Gobierno de Aragón no escuchará, analizará ni priorizará las necesidades de todos los aragoneses, donde la educación juegue un papel primordial y sea una inversión de futuro, no un mero instrumento político a disposición de quién gobierne en cada momento. La EDUCACIÓN PÚBLICA debe ser un derecho universal, no un privilegio. Es fundamental garantizar que todos los niños, independientemente de su código postal, tengan acceso a una educación de calidad.
Desde el PSOE seguimos luchando por una educación pública de calidad que atienda las necesidades reales de todos y cada uno de nuestros ciudadanos, donde la escuela rural ocupe el lugar que merece y no sea la gran olvidada.








