La senadora popular acusa al Gobierno de «dejadez» con la provincia y de igualar a Teruel «en deficiencias», mientras que el ministro de Transportes defiende que el Ejecutivo ha duplicado la inversión frente a la etapa del PP y tilda de irrealizable la promesa de construir autovías «en todo el territorio».
Por Redacción
El Pleno del Senado ha sido este martes el escenario de un tenso cara a cara entre la senadora del Partido Popular por Teruel, Emma Buj, y el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente. El motivo central del debate ha sido el futuro del itinerario por carretera entre Cuenca y Teruel, una infraestructura histórica que ha derivado en un cruce de reproches sobre el abandono general de la provincia, la falta de mantenimiento de las vías y el volumen de inversiones.
Los reproches de Buj: «Queremos igualarnos en progreso, no en deficiencias»
Durante su intervención en la sesión de control al Gobierno, Emma Buj denunció la inacción y dejadez a la que, a su juicio, el Gobierno de Pedro Sánchez está sometiendo a la provincia de Teruel. La senadora popular exigió claridad sobre si la actual N-330 se va a dignificar o si finalmente se culminará la ansiada autovía A-40, un proyecto que, según apuntó, la ministra Teresa Ribera «mandó al limbo por cuestiones medioambientales».
Buj se mostró especialmente crítica con los tiempos de ejecución del Ministerio. Recordó que, tras ocho años de Gobierno socialista, «aún no han ejecutado ni los 6 primeros kilómetros» de la N-330. Tirando de ironía, la senadora lanzó una advertencia al ministro: a este ritmo, se necesitarían casi 200 años para terminarla.
Además del tramo hacia Cuenca, la senadora popular extendió sus críticas al estado general de las infraestructuras de la provincia, señalando que la credibilidad del Ministerio está «muy mermada». En este sentido, recordó el polémico paso del exministro José Luis Ábalos por el parador turolense y denunció que la autovía A-23 a su paso por Teruel se encuentra actualmente limitada a 100 km/h debido a la falta de mantenimiento.
«Los de Teruel queríamos igualarnos en velocidad al resto de España pero por arriba, no que su Ministerio igualara la velocidad de España a la de Teruel», ironizó Buj , reclamando que la provincia quiere equipararse al resto del país «en progreso, no en deficiencias».
La respuesta de Puente: Trámites ambientales y el «bulo» de las autovías
En su turno de réplica, el ministro Óscar Puente rebatió las acusaciones de inacción asegurando que el proyecto de comunicación entre Cuenca y Teruel no está paralizado, sino que actualmente se encuentra sometido a la elaboración de la Declaración de Impacto Ambiental por parte del ministerio correspondiente, complementando la documentación requerida para establecer el trazado definitivo.
Puente defendió con vehemencia la gestión del actual Ejecutivo, recurriendo a los datos económicos. Según las cifras expuestas por el ministro, mientras que el Gobierno de Mariano Rajoy invirtió en Teruel una media de 28 millones de euros mensuales, el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha duplicado esa cifra hasta alcanzar los 54 millones anuales desde 2018 (pese al lapsus en la unidad temporal durante su intervención). Además, reprochó a la bancada popular que en los años 2013 y 2014, durante el mandato del PP, la inversión ferroviaria en la provincia de Teruel fue de «cero euros».
Respecto a la exigencia de convertir la N-330 en la autovía A-40, Puente tildó la propuesta de poco realista. El ministro argumentó que el tramo entre Cuenca y Teruel soporta una Intensidad Media Diaria (IMD) de menos de 2.000 vehículos, cuestionando la viabilidad de la infraestructura. Asimismo, acusó al Partido Popular de intentar «conseguir la cuadratura del círculo» pidiendo autovías en todo el territorio, recordando que España es el primer país de la Unión Europea en kilómetros de vías de alta capacidad, pero que a la vez se reclaman más recursos para conservación y mantenimiento, así como bajadas de impuestos. «Menos tuits y más trabajar», zanjó el ministro.








