En una nota que nos envían desde el sindicato citado, nos cuentan lo siguiente:
- CNT consigue la aplicación del convenio de acción social en la FAVCT.
- El juzgado de lo social de Teruel les condena por salarios impagados.
- El presidente y la junta directiva deben asumir responsabilidades.
Durante años, a la plantilla de la Federación de Asociaciones Vecinales y Culturales de Teruel se le ha venido aplicando un convenio que no se correspondía con la actividad de la FAVCT.
Era el convenio de oficinas y despachos de Teruel, el cual (casualmente) suponía menores costes laborales que el convenio de acción social, este último con mejores salarios, menor jornada así como otras mejoras laborales respecto al anterior.
El verano pasado, varias trabajadoras decidieron constituir sección sindical de CNT, reclamando a sus responsables la aplicación correcta del convenio. En enero de 2026, por fin, se empezó a aplicar el convenio correspondiente, manteniendo salarios pero reduciendo la jornada a toda la plantilla; además, cambiaban los contratos de varias trabajadoras a fijo discontinuo, suspendiendo el contrato durante el verano. Esta era la única forma que decían tener para aplicar el convenio correcto “con el dinero que hay”.
Desde CNT tratamos de llegar a un acuerdo en varios intentos de conciliación respecto a las diferentes interpretaciones del grupo profesional que debía aplicarse a las trabajadoras, rebajando nuestras pretensiones iniciales, pero no hubo forma de alcanzar una solución sin tener que llegar a juicio.
Hace unas semanas se celebró el primer juicio de una de las trabajadoras, donde pudimos contemplar el bochorno de ver a dos ex secretarios generales de CCOO en Teruel declarar contra la reclamación de derechos laborales de una trabajadora. La sentencia del juzgado de lo social de Teruel n.º 115/26 condena a la federación vecinal a abonar 2600 € de diferencias salariales a nuestra compañera.
Recordamos que son las trabajadoras quienes están y han estado sacando adelante el grueso del trabajo de acción e intervención social a lo largo de diferentes comarcas en toda la provincia, a través del programa Acompañando-T. Desde el sindicato, defendemos la continuidad del programa y el impacto positivo que está teniendo en la población mayor de buena parte del territorio, y esta continuidad debe garantizarse junto al cumplimiento de los derechos laborales.
El presidente y la junta directiva deben asumir responsabilidades ante esta situación. No todo vale para cumplir objetivos políticos; las condiciones de trabajo no deben bailar al son de los pactos de gobierno o de investidura (más bien debería ser al revés) y tampoco vale encogerse de hombros, responsabilizar a la gestoría o huir hacia delante.






