
El fútbol aragonés se despide este mes de agosto de 2026 de dos de sus referentes contemporáneos. La Sociedad Deportiva Tarazona y el Club Deportivo Sariñena han confirmado su desaparición institucional tras no poder hacer frente a sus graves deudas económicas. Ambas entidades, que lograron el hito de militar en la tercera categoría del fútbol nacional, dejan un vacío histórico tras décadas de competición y duelos del más alto nivel frente a rivales directos como el CD Teruel.
El hundimiento de la SD Tarazona
El colapso del conjunto de la provincia de Zaragoza ha sido fulminante durante este verano. La total incapacidad para sanear sus cuentas ha sentenciado definitivamente al club turiasonense.
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Ahogo económico: Una deuda insalvable por impagos acumulados a la plantilla y al cuerpo técnico ha bloqueado su inscripción administrativa para la inminente temporada 2026/27.
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Años de gloria: El equipo abandona los terrenos de juego tras haber competido al máximo nivel en la Primera Federación, codeándose con históricos de toda España.
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Derbis en Teruel: Los aficionados turolenses pierden a un rival que exigía el máximo. En la memoria reciente queda el empate sin goles firmado el pasado mes de mayo sobre el césped de Pinilla en la categoría de bronce.
El adiós del histórico CD Sariñena
A la caída del Tarazona se suma el drama del CD Sariñena, el gran estandarte futbolístico de la comarca oscense de Los Monegros. La asfixia financiera crónica ha terminado por liquidar a una entidad clave en el territorio.
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Hito en Segunda B: El equipo alcanzó su techo deportivo en la temporada 2013-14, cuando logró un ascenso histórico y militó en la antigua Segunda División B (entonces tercer escalón del fútbol español).
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Rivalidad clásica: Sus enfrentamientos directos en el campo de El Carmen y sus visitas a la capital turolense para medirse al CD Teruel fueron, durante décadas, un clásico imprescindible del grupo aragonés de Tercera División.
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Colapso total: Los embargos, el arrastre de deudas de ejercicios anteriores y la imposibilidad de inyectar nuevo capital han precipitado el punto y final de este proyecto deportivo.
Resulta una verdadera pena constatar cómo la cruda realidad financiera del fútbol modesto se cobra la vida de dos instituciones vitales para Aragón. Su desaparición debilita el tejido competitivo de nuestra comunidad y apaga la ilusión de dos aficiones que llegaron a soñar en grande.







