La vicepresidenta del Gobierno de Aragón, Mar Vaquero, ha respondido de forma contundente a la propuesta lanzada por varios alcaldes socialistas —encabezados por el primer edil de Andorra, Rafael Guía—, quienes sugirieron destinar partidas del Fondo de Inversiones de Teruel (FITE) y de Transición Justa para paliar la falta de inversiones en las zonas afectadas por el Nudo Mudéjar. Para el Ejecutivo autonómico, estos fondos «no pueden ser una compensación del fracaso del Nudo Mudéjar».
Una propuesta “singular” y una transición “fallida”
Durante su intervención, Vaquero calificó de «singular» la propuesta de los ediles socialistas, que planteaba incluso establecer una «discriminación positiva» para beneficiar a las áreas más perjudicadas por el Nudo Mudéjar. Sin embargo, la vicepresidenta fue tajante al señalar que el proyecto del Nudo Mudéjar era una iniciativa específica destinada a mitigar las consecuencias del cierre de la central térmica de Andorra, y que la responsabilidad de su éxito o fracaso recae exclusivamente en el Ministerio de Transición Ecológica.
«Se lleva esperando seis años una respuesta y una solución», criticó Vaquero, recordando que las expectativas generadas tras el cierre de la central térmica prometían compensar la «pérdida de actividad económica y el éxodo de población» en las comarcas mineras de Teruel. Lejos de cumplirse estas promesas, el balance actual es desolador: el Nudo Mudéjar se percibe, según el Ejecutivo autonómico, como «una transición fallida y una transición injusta».
Rechazo a diluir responsabilidades
El Gobierno de Aragón insiste en que las herramientas de inversión regional, como el FITE o los fondos de Transición Justa, ya tienen sus propios objetivos y no deben utilizarse como un parche para tapar las carencias de un proyecto estatal que no ha cumplido sus compromisos. Vaquero subrayó que es el Gobierno de España quien «tiene que dar esa solución y esa respuesta» a los municipios que llevan «seis años esperando» las prometidas oportunidades de desarrollo.
En esta línea, la vicepresidenta instó a mantener una postura de «unidad» frente al Gobierno central. Hizo un llamamiento a los alcaldes y líderes locales —incluyendo una mención directa al alcalde de Andorra y secretario general del PSOE en Teruel— para que no se dejen llevar por «el apriorismo político» o por el deseo de «defender una decisión del Gobierno de España» por encima de los intereses de sus propios vecinos. «Aquí no se trata de defender una decisión del Gobierno de España, se trata de reivindicar al Gobierno de España que cumpla», enfatizó Vaquero.
Exigencia de un futuro para los municipios mineros
El mensaje del Ejecutivo autonómico es claro: no se aceptarán sucedáneos ni soluciones a medias. «Lo que no queremos es que sea una transición fallida y una transición injusta», recalcó la vicepresidenta, recordando el dramático impacto demográfico y económico que ya ha tenido el cierre de la térmica. Vaquero concluyó su intervención subrayando que el objetivo final debe ser conseguir que estos pueblos «puedan seguir siendo atractivos para atraer inversión económica y crear empleo», garantizando un «proyecto de vida» para las familias que aún residen en la zona y para aquellas que, eventualmente, pudieran retornar.








