
En el marco de las movilizaciones en defensa de la educación pública que se han venido realizando durante todo el curso escolar en Aragón, el profesorado y alumnado del IES Gúdar-Javalambre, en la localidad de Mora de Rubielos, se manifiesta cada miércoles en la puerta principal del centro.
José Manuel Carrizosa, miembro del equipo docente del IES, comunica que desde el principio del curso, son numerosas las carencias que ha presentado el centro, que imparte Educación Secundaria Obligatoria a casi 300 alumnos actualmente: fallos continuos en la calefacción, aulas deterioradas, escaso aislamiento, laboratorio sin ventilación y con xilófagos; y por otro lado sin personal administrativo hasta mitad de curso. Pero sin duda las necesidades más perentorias son la urgente necesidad de más personal de apoyo educativo – pedagógico, dado la notable cantidad de alumnado con necesidades especiales; una ampliación del centro ante el creciente número de alumnado y un transporte escolar digno y eficiente, dadas los numerosos fallos que se han producido en este durante el curso y que, o bien han privado al alumnado de ciertas localidades de la asistencia a clases, o bien han supuesto un retraso en su regreso a casa de hasta una hora y media, habiéndose de quedar a su cargo miembros del equipo docente.
Además, la comunidad educativa del centro señala la injusticia de no disponer de ni siquiera una vía de bachillerato, aún con el cuantioso número de alumnado que cursa estudios en el centro, especialmente de cuarto de ESO (En este curso, 63 estudiantes en este nivel) teniendo dicho alumnado de la comarca que desplazarse hasta Teruel para cursar su siguiente etapa educativa. “No se entiende, por tanto, que, ante la existencia de estas carencias, se destinen 20 millones de euros para subvencionar la educación concertada” señala José Manuel Carrizosa.
En palabras de algunos docentes del centro: «La reacción nos acusa de partidismo, pero no es problema de partidos políticos, es un problema «clasista». Todos los ciudadanos tienen derecho a una educación de calidad, que pagamos con nuestros impuestos, pero en la realidad hay una minoría que goza de esta calidad subvencionada con el dinero de todos, mientras en los centros rurales de la España vaciada tenemos que conformarnos con las migajas, como en nuestro IES, público y el único de la comarca, ya que a día de hoy nuestras hijas y alumnas ni siquiera tienen derecho a un bachillerato o una FP mediocre, ya que carecemos de todo tipo de postobligatorias, a excepción de un módulo de esquí que existe por puro interés comercial del lobby Aramon-Ibercaja y por qué ningún político apuesta por nosotros.»






