
La alcaldesa de Teruel considera que la alternativa publicada en el BOE convierte a Teruel en el «cuello de botella» del corredor ferroviario al mantener una única vía entre la capital turolense y Valencia. El Ayuntamiento presentará alegaciones pidiendo la construcción de un bypass ferroviario para mercancías de manera que los trenes de carga no atraviesen el casco urbano turolense
La alcaldesa de Teruel, Emma Buj, ha anunciado este lunes que ha solicitado formalmente una reunión urgente con el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, para abordar el futuro del Corredor Cantábrico-Mediterráneo tras la publicación en el Boletín Oficial del Estado de una alternativa que «condena a Teruel a convertirse en el cuello de botella» de esta infraestructura estratégica.
Buj ha realizado este anuncio tras la Junta de Gobierno Local y ha explicado que el Ayuntamiento también presentará alegaciones al proyecto para defender una infraestructura «ambiciosa» que responda a las necesidades de Teruel y del conjunto del eje ferroviario entre el Cantábrico y el Mediterráneo.
La alcaldesa ha mostrado su rechazo a una propuesta publicada en el BOE que contempla una doble vía entre Zaragoza y Teruel, con pendientes máximas del 18 %, mientras que entre Teruel y Valencia mantiene una única vía con pendientes de hasta el 23 %. En su opinión, esta solución impide que el corredor cumpla la función para la que fue concebido. «No solo perjudica a Teruel, sino también a Zaragoza, Valencia y al conjunto del corredor, porque deja de ser una verdadera conexión entre el Cantábrico y el Mediterráneo», ha afirmado.
Entre las alegaciones que presentará el Ayuntamiento figura la construcción de un bypass ferroviario para mercancías que conecte el Puerto de Escandón con Platea y el aeropuerto, de manera que los trenes de carga no atraviesen el casco urbano.
Buj ha recordado que esta propuesta ya fue planteada durante la fase inicial de alegaciones y que llegó a estudiarse, aunque finalmente fue descartada por su coste económico. La alcaldesa ha calificado esa decisión de «auténtica barbaridad», ya que, según ha explicado, el incremento previsto del tráfico ferroviario de mercancías supondrá un importante perjuicio para los vecinos de Teruel al discurrir la vía junto a numerosas viviendas.
«Para nosotros era fundamental que la estación de mercancías se ubicara en Platea y que los trenes de carga no atravesaran la ciudad. El único motivo por el que se ha rechazado es el coste económico», ha señalado.
El Ayuntamiento reclamará una doble vía electrificada entre Teruel y Valencia y la ejecución de ese bypass para mercancías, con el objetivo de que la ciudad no soporte un tráfico ferroviario de mercancías permanente junto a las zonas residenciales.
La alcaldesa ha insistido en que el Consistorio «irá a máximos» en sus alegaciones para reclamar una inversión que permita desarrollar un auténtico Corredor Cantábrico-Mediterráneo y no actuaciones puntuales que, en sus palabras, «no dejan de ser lo mismo que se está haciendo ahora, pero un poquito más».







