Ya lo denunciamos meses atrás en estas mismas páginas electrónicas. Un amable lector nos hizo llegar una foto similar a la que publicamos hoy. El contenedor está en la Plaza Playa de Aro y esta rebosante de pilas usadas, un material muy toxico y peligroso. Además, en esa zona hay una plaza peatonal en la cual juegan muchos niños que pueden manipular esas pilas usadas.
Convendría ser diligentes y vaciar, quien corresponda, ese contendor. Esta vez no es solo cuestión de estética. Es de salud






