Hacia el ascenso (Por Maria Tejerina)

martes, 25 mayo , 2010 | Por | Categoria: Opinión

Ya está. El CD Teruel ya ha llegado a la Segunda División B y por la puerta grande, a la primera.

Todo comienza con el fichaje de Ramón Mª Calderé, veterano del fútbol español y gran conocedor de la categoría en la que, hasta el domingo, militaba el conjunto turolense. Qué decir de un entrenador que prometió cumplir el sueño de toda una ciudad, y en la primera oportunidad lo consiguió.

El partido en Noja fue vendido como algo diferente de lo que posteriormente se vio en el campo. El CD Teruel lo tuvo algo más difícil de lo que se pensó en un primer momento porque la SD Noja fue un equipo que le plantó cara. No fue un rival sencillo de abatir a pesar de que ellos mismos se habían subestimado. Quizá buscaban confundir, quizá querían sorprender al Teruel.

Los cientos de aficionados turolenses que se desplazaron allí sufrieron mucho en la segunda parte del partido, en la que el Noja no dejaba de disparar a la portería que tan fuertemente defendía Alberto Marrama, además de los cinco minutos que el señor colegiado decidió dar de más para que estuviéramos, si cabe, todavía más al borde del infarto.

El resultado del partido de ida fue bueno, pero no nadie en Teruel estaba tranquillo. Un solo gol del Noja nos podía dejar fuera, temporalmente, de ascender a la ansiada categoría de bronce del fútbol español, de la que no tenía que haber salido hace 19 años. Y llegó ese gol que nos dejó fuera. Ese gol fue un golazo de Chupe que nos apartó de la meta durante 19 largos minutos. Pero Lolo nos volvía poner en el partido y en la eliminatoria, nos alejó de la agonía que reinaba en Pinilla. El campo del Teruel vivía de nuevo el sueño.

Todo hacía prever que llegaríamos a la prórroga, pero de nuevo Enric Pi, metia el gol de la victoria, un gol que valía un puesto en la categoría que 19 años atrás el CD Teruel perdió.

Tras el pitido final, todo el mundo bajó al campo a celebrarlo con los jugadores, unos lloraban, otros reían, pero no había un turolense que no demostrara su felicidad, en unos de los momentos más grandes del fútbol turolense.

La alegría desbordó Pinilla y Teruel celebró este gran momento, como no podía ser de otra manera, culminando a nuestro amado Torico con la bufanda con los colores del club, poniendo a todo el mundo los pelos de punta, y emocionando a todos y cada uno de los que podían estar presenciando ese momento histórico para la ciudad.

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