
- El volumen recoge los principales ejemplos de esta corriente artística, tanto en la ciudad de Teruel como en el resto de la provincia
- La obra se presenta el próximo 17 de julio en Manzanera, y es un número extraordinario firmado por el arquitecto Antonio Pérez
El nuevo número de la colección Cartillas Turolenses aborda la arquitectura modernista en la ciudad de Teruel y en el resto de la provincia, de la mano del arquitecto Antonio Pérez, autor de esta entrega extraordinaria de la colección, que supone el número 13. La obra se presentará el próximo 17 de julio en Manzanera y con ella se pretende hacer una aproximación a esta riqueza patrimonial que tiene como nombres propios al arquitecto Pablo Monguió y el herrero Matías Abad.
En la presentación estarán el propio autor, Antonio Pérez, que estará acompañado por la vicepresidenta primera y diputada delegada del IET Beatriz Martín, y la directora del Instituto Inmaculada Plaza.
La arquitectura modernista de Teruel destaca por su gran calidad. Prueba de ello es la inclusión de la ciudad en la Ruta Europea del Modernismo, integrada por 70 municipios. El arquitecto Pablo Monguió y el herrero Matías Abad están detrás de esa excelencia, a pesar de las críticas desafortunadas que Ortega y Gasset, Pío Baroja, el profesor Antonio Floriano o el arquitecto Antonio Rubio vertieron sobre sus creaciones.
El libro recoge que, durante su primera estancia en Teruel, entre 1898 y 1902, Monguió proyectó los edificios de viviendas de Casa Escriche, Casa Gómez, Casa de la Condesa de la Florida, Casa Mallén y Casa Bayo, además de los encargados por el banquero Bernardo Sanz.
Parece que el azulejo del arrimadero del zaguán contiguo de Casa Gómez, el más bello y modernista instalado en Teruel, en la calle del Tozal, se perdió durante la renovación del inmueble. Por su parte, Casa Bayo representa uno de los mejores ejemplos de forja modernista que Abad moldeó para los edificios de Monguió.
El edificio de la calle Nueva, petición del banquero Sanz, fue el primero que Monguió diseñó con estructura metálica en la fachada y en el interior de la planta baja, siguiendo la práctica iniciada por Lluís Domènech en la Editorial Montaner (Barcelona), y que utilizó con brillantez en Casa Ferrán y Casa del Torico, después.
Aunque sería durante su segundo período en Teruel, desde 1908 hasta 1920, cuando Monguió construyó los edificios modernistas más interesantes: Casa Ferrán, Casa de Natalio Ferrán, Casa del Torico, La Madrileña.
Sin duda, destaca el autor, el mejor fue Casa Ferrán. El conjunto del mirador y el balcón contiene la fuerza expresiva del modernismo, mediante la asimetría y la ondulación. Una composición dinámica y equilibrada en conjunto que, también, evidencia el nivel artesanal de canteros, carpinteros y herreros.
En cuanto a la provincia, Pérez no ha encontrado documentación en los ayuntamientos que posibilite conocer quiénes realizaron los proyectos.
Comarca Gúdar-Javalambre y Alcañiz
La Comarca de Gúdar-Javalambre concentra el mayor número de edificaciones, siendo Villa Amor, en Manzanera, el edificio de la Plaza del Carmen, en Rubielos de Mora, o la actual sede del Panel de Cata de Trufa, en Sarrión, algunos de las más singulares.
En Calanda, en la plaza de España, la casa de Leonardo Buñuel, padre de Luis Buñuel, incorporó capiteles florales, líneas golpe de látigo y otros elementos modernistas en el interior, entre los que la escalera destaca.
Alcañiz ilustra el modernismo como símbolo de poder, vinculado a una clase social determinada. La construcción principal fue promovida por el notario Eduardo Jesús Taboada Cabañero y está ubicada en la calle Alejandre, n.º 14.
Para ver la mejor puerta modernista de madera de todo el territorio, hay que buscar el número 11 de la calle Ramón y Cajal, en Santa Eulalia, vivienda Tadeo Sánchez y Manuela Aznar a principios del siglo XX.
Relacionado con lo anterior, pero volviendo a la capital, la mejor representación del estilo modernista está en la puerta del Asilo Colegio San Nicolás de Bari, conservada todavía, junto con otra pieza única que era la barandilla de la escalera exterior que desde el patio ascendía hasta la entrada principal.







