
El ascensor del Barrio del Carmen, una infraestructura clave para mejorar la conexión entre distintas zonas de la ciudad, se ha convertido también en un nuevo atractivo visual gracias a su reciente iluminación.
Ubicado sobre la muralla, este elemento moderno no solo facilita la movilidad urbana, sino que, al caer la noche, transforma el entorno en una estampa especialmente cuidada. La luz cálida que envuelve el acceso al ascensor contrasta con la sobriedad histórica de la muralla y el edificio contiguo, creando una imagen que combina patrimonio y contemporaneidad.
Esta actuación pone en valor una forma innovadora de integrar infraestructuras actuales en espacios históricos, mejorando la accesibilidad sin renunciar a la estética. El resultado es una escena nocturna que invita a redescubrir este rincón de la ciudad desde una nueva perspectiva.






