La reforma de Murallas Romanas y del graderío de San Juan de los Panetes propicia la recuperación de un entorno de gran valor para Zaragoza

martes, 20 noviembre , 2012 | Por | Categoria: Aragón

Una recreación virtual de como quedaría la zona tras la intervención

La intervención permite una gran continuidad peatonal, con 3.220 metros cuadrados. El proceso de participación popular ha reunido aproximadamente un total de 2.700 aportaciones y respuestas a las preguntas planteadas

La continuidad peatonal, la recuperación urbana y la puesta en valor de elementos de la importancia de las Murallas Romanas, la estatua de César Augusto y el graderío de la iglesia de San Juan de los Panetes son las principales características de la intervención que se va a desarrollar a raíz de las obras del Tranvía de Zaragoza.

 

Partiendo de la ejecución del proyecto que ha desarrollado IDOM, Zaragoza recupera este ámbito de 4.188 m2, 3.220 de superficie peatonal, de gran concentración histórica y que, con el desarrollo del Tranvía, va a reunir una fuerte densidad de tránsitos ciudadanos. De este modo, se calcula que en los momentos de mayor empleo, por la parada de Plaza del Pilar-Murallas pasarán hasta 2.000 personas a la hora.

 

El proceso de participación ciudadana realizada desde la página web del Ayuntamiento ha contado con 2.700 aportaciones y respuestas a las preguntas planteadas, con un amplio abanico de temas. El proyecto de IDOM proporciona soluciones a las cuestiones formuladas.

 

Con la intervención en Murallas Romanas y en el ámbito de San Juan de los Panetes se establece una integración del solado al mismo nivel. El área invitará a pasear, descansar, interactuar con las ofertas de la zona (Mercado, hoteles, área comercial, información turística del Torreón de la Zuda, proximidad a sedes tan importantes como la de la ONCE) y también a ir a recorrer el espacio de la Plaza del Pilar, con un tránsito natural, coordinado y ordenado.

 

El espacio quedará limpio de los elementos adicionales y, con esta perspectiva de primar lo esencial, de subrayar un horizonte despejado, ganará en presencia y en funcionalidad los elementos característicos de las Murallas Romanas, la estatua de César Augusto y la iglesia de San Juan de los Panetes, con su amplio graderío. En la iglesia se procederá a la reconfiguración de la escalera de acceso como un espacio volcado sobre la plaza, que sirva a ésta además de configurar su imagen al norte,

 

Pedestal para la estatua

 

Con la eliminación de los pórticos y arcos, la estatua de César Augusto se reubica ligeramente en esa misma zona y se incorpora un pedestal para poderla observar en altura con la perspectiva adecuada para la que se creó. La rana se situará más desplazada a la izquierda, sin charca, y reconvertida en una fuente de agua de boca, junto a un espacio sombreado y con un banco de descanso.

 

Igualmente, en la zona aislada del resto de la muralla se va a señalar en el solado una marca de sombra, sugiriendo el dibujo de la línea de murallas que existieron.

 

La intervención también mejora sustancialmente la calle de las Murallas, propiciando un paseo arbolado hasta la calle Manifestación, con dos filas de castaños de Indias (Aesculus hippocastanum). Se plantarán un total de 17 ejemplares, además se incorporarán nueve nuevos bancos. La calle de las Murallas y la salida de César Augusto hasta Paseo Echegaray y Caballero conservará un tráfico pacificado para dar servicio a la zona.

 

Además de la iluminación general, se reforzará la iluminación de la fachada norte del Mercado Central, la estatua de César Augusto y la pequeña plaza que conforma, además del conjunto de las Murallas Romanas, con luminarias situadas en la calle del mismo nombre.

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