Los expertos defienden en las Cortes una transición energética “inteligente” y el desarrollo de infraestructuras que exploten los recursos de la provincia de Teruel

jueves, 31 enero , 2019 | Por | Categoria: Actualidad Provincial

Los representantes del Clúster de la Automoción, Benito Tesier, del Clúster de la Energía, Pedro Machín, del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos de Minas, Emilio Querol, y de la Fundación Hidrógeno Aragón han trasladado a los grupos parlamentarios sus recomendaciones y soluciones ante el cierre de la central térmica de Andorra

 La quinta sesión de trabajo de la Comisión especial de estudio para analizar la transición energética en Aragón y la continuidad de la Central Térmica de Andorra ha recibido esta mañana las aportaciones de expertos en materias como los sectores de la automoción y la energía, la minería y el hidrógeno, quienes han resaltado el potencial de la provincia de Teruel para salir adelante ante el anunciado cierre de la infraestructura andorrana.

El primero en intervenir ha sido Emilio Querol Monfíl, quien ha trasladado el punto de vista del organismo colegial de los ingenieros técnicos de minas, pero también su visión personal como turolense dedicado al mundo de la minería desde 1986, una cercanía que le ha llevado a manifestar sin ambages el final de la térmica de Andorra. “Llegamos tarde y todos somos culpables”, ha reconocido.

Más allá del carbón, el decano de los ingenieros técnicos de minas en Aragón ha querido subrayar el potencial de la arcilla turolense destinada al sector de la cerámica que se dedica a fabricar suelos, pavimentos y revestimientos hechos de pasta blanca. “Contamos en Teruel con una arcilla extraordinaria y no la valoramos. Estamos cerca y el producto es bueno y de los 4,7 millones de toneladas de materia prima, 1,4 millones de toneladas son suministradas desde Teruel. Suponen doscientos veinte camiones diarios y cincuenta mil al año”, ha detallado.

Por último, como propuesta personal para el desarrollo de la zona, ha reivindicado la creación de un gran polígono industrial en el norte de la provincia que ha situado en la Puebla de Híjar para aprovechar la sinergia del entorno de Zaragoza (a no más de cuarenta y cinco minutos) sin que quede lejos de las poblaciones de los trabajadores. “La industrialización no vendrá sólo porque demos pena ni por las subvenciones, solo si existe un retorno en la inversión para lo que se necesitan sinergias”, ha recalcado.

Benito Tesier Sierra ha ofrecido el parecer del Clúster de automoción de Aragón (CAAR), un conglomerado de más de cien socios y sesenta y ocho empresas de la automoción, con una facturación agregada de más de dos mil quinientos millones de euros al año y que da empleo a más de diez mil quinientos trabajadores. Bajo su criterio, la competitividad del sector viene “lastrada” por la necesidad de disponer de energía “a precios competitivos”, frente a competidores que parten con ventaja porque juegan con  “reglas diferentes”.

Tesier ha reclamado que el diseño del futuro mix energético del país garantice un suministro energético “seguro, estable y competitivo” que apueste por las fuentes sostenibles, “pero sin olvidar de la competitividad y de la sostenibilidad de nuestra realidad industrial”, ha puntualizado. En esa línea marcada de transición energética, el representante del clúster de la automoción ha descartado como solución ni los “cambios abruptos”, ni una reconversión industrial “de hoy para mañana” porque, además, ha apuntado, “los consumidores tampoco la están demandando”.

A continuación, el Clúster de la energía de Aragón (CLENAR) ha aportado sus reflexiones con la intervención de Pedro Machín, quien ha destacado el potencial de los recursos endógenos con los que cuentan las cuencas mineras de Teruel para cuestiones como el desarrollo de sistemas de almacenamiento de energía como pilas de combustible y baterías, sistemas de almacenamiento masivo combinando energías renovables con la hidráulica, el desarrollo de redes inteligentes y su derivada con el transporte, la eficiencia energética, la biomasa, las TICs en el sector energético, conocida como la energía 4.0 y el vehículo eléctrico.

Machín ha señalado la necesidad de invertir en infraestructuras eléctricas, de gas y telecomunicaciones, así como almacenamiento energético, nuevas tecnologías y formación. Sobre el primer ámbito, ha llamado la atención sobre el hecho de que la zona analizada se está convirtiendo en “una gran productora de energía verde”. “Según Red Eléctrica, a las subestaciones de Teruel en funcionamiento se van a conectar en el corto plazo casi mil setecientos megavatios de energía eólica y 700 megavatios de fotovoltaica y por ejemplo la futura subestación Mudéjar, pendiente de construcción,  ya es insuficiente para evacuar los más de cinco mil megavatios de energías renovables que se han solicitado”, ha advertido.

También ha destacado la importancia del gas y el potencial de la zona para el almacenamiento energético masivo combinando las energías renovable e hidráulica mediante centrales hidroeléctricas reversibles, “que generarían sinergias importantes para el sector agroalimentario, pues permitirían transformar un buen número de hectáreas en nuevos  regadíos y precios competitivos del agua para uso agrícola”. Sin olvidarse del apartado de la formación y la investigación, para lo que ha recomendado la creación de centro de conocimiento e innovación en las cuencas mineras que actúe como “agente dinamizador.

Por último, Fernando Palacín Arizón, de la Fundación Hidrógeno Aragón, ha defendido la necesidad de apostar por esta fuente de energía que se puede producir a partir de agua y electricidad, “abundantes” en Aragón, frente a la obtención actual mediante el gas natural, que supone la utilización de un mineral fósil y provoca emisiones contaminantes. Palacín ha destacado los “usos estratégicos” que ofrece el hidrógeno ante el desarrollo de las renovables que se va a producir en la región. Y los problemas que pueden a la hora de evacuar esa electricidad a la infraestructura actual. “Colocando los equipos que producen hidrógeno a partir de electricidad en puntos estratégicos podemos utilizar el hidrógenos como ese desahogo a la red eléctrica mejorando la producción de las renovables”, ha resaltado.

Además, ha destacado la relevancia de esta energía en el empeño de la “movilidad sostenible” y el uso cada vez menor de combustibles descarbonizados. “Con el hidrógeno la transición se puede realizar a un ritmo adecuado, por eso proponemos el desarrollo de una economía del hidrógeno producido a partir de energías renovables”. Para lograr ese cambio de modelo ha considerado esencial establecer “unas bases de conocimiento” mediante una formación adecuada en la universidad y las ramas de Formación Profesional.