
El CD Teruel ha cerrado hoy su fase de preparación con una dolorosa derrota como local frente al filial del Villarreal. Los aragoneses mostraron una imagen muy gris sobre el césped, viéndose superados por el dominio visitante y pagando muy caros los errores defensivos en la salida del balón, lo que deja muchas dudas a las puertas del inicio de la competición oficial.
Un primer tiempo para olvidar
El choque arrancó con un espejismo. A los 20 segundos de juego, el turolense Sesé lograba conectar un centro al área que Sergio Moreno remató rozando el palo. A partir de ahí, el filial amarillo tomó el control absoluto. Los visitantes dominaron todos los aspectos del juego frente a un CD Teruel incapaz de mantener la posesión. Las peligrosas pérdidas de balón de los locales en zonas comprometidas fueron el origen directo de los dos goles con los que el conjunto castellonense castigó a los aragoneses antes del descanso. Nada funcionó en la pizarra local.
Reacción insuficiente y debuts internacionales
En la segunda mitad, el equipo saltó al campo mucho más entonado. El cuidado de la posesión permitió a los locales acercarse a la portería rival con un par de acciones verdaderamente peligrosas. Sin embargo, este impulso inicial se fue diluyendo.
Las claves del segundo tiempo estuvieron marcadas por varios factores:
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Pérdida de fuelle: Pasado el primer cuarto de hora del segundo tiempo, el encuentro volvió a igualarse y el Villarreal retomó el mando de la situación.
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Rotaciones y alternativas: El carrusel de cambios habitual de pretemporada equilibró de nuevo las fuerzas, dejando una buena ocasión en las botas de Goyo.
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Estreno griego: Se produjo el debut de los dos nuevos jugadores griegos de la plantilla rojilla, quienes llegaron a disponer de oportunidades claras para estrenar su casillero.
El dominio final volvió a caer del lado visitante, certificando un mal resultado y unas sensaciones muy preocupantes para el conjunto aragonés en su última prueba del verano.





