Reflexiones sobre la provincia de un joven turolense que vive fuera

lunes, 12 agosto , 2019 | Por | Categoria: Opinión

Soy uno de esos tantos jóvenes turolenses que se ha tenido que ir fuera de su ciudad debido a la gran falta de tejido económico, infraestructuras y servicios. Cada vez que entro en el límite provincial desde la provincia de Castellón, tengo que ir esquivando baches y zanjas a la altura de Sarrión porque el firme de la A-23 está penoso.

Prácticamente toda la A-23 a su paso por la provincia da pena. El tren ya no lo uso, por las tarifas tan caras, las pésimas conexiones con otros destinos que no sean Valencia o Zaragoza y la lentitud del servicio, que voy a contar de esto. Además, para viajar entre Zaragoza y Valencia es más barato y mucho más rápido ir en AVE-AVE con transbordo en Madrid, ¿quién va a viajar por Teruel?.

Si quiero ir a mi pueblo, tengo que ir por una carretera parcheada, sin señalización horizontal ni vertical, sin guardarraíles y que no pasan dos coches sin que uno se meta a la cuneta. No voy a enumerar todos los ítems que la provincia necesita mejorar (nuevas autovías, ferrocarril, servicios, etc.)

La ciudad y la provincia tienen un potencial de desarrollo enorme. Y ya es un poco tarde para invertir los miles de millones de euros que no se han invertido en décadas de olvido. Hay pueblos que se han perdido ya. Yo soy de esa generación que se ha ido de Teruel y no sabe si volverá. Y sinceramente, movimientos ciudadanos como Teruel Existe son los que hacen que realmente Teruel Exista. Muchísimas gracias a todos los integrantes.

Y por último, una reflexión que muchas veces pienso.

Los habitantes de la provincia de Teruel somos extremadamente conformistas. La gente se queja mucho, pero no hace absolutamente nada porque las cosas cambien.  Mientras en Madrid rescatan autopistas de peaje en quiebra y construyen AVEs por toda España (como el gran corredor que se prometió a Teruel como moneda de cambio por el AVE Madrid-Cuenca-Valencia), los de Teruel no vamos a hacer mucho ruido, no sea que molestemos, ni en Madrid ni en Zaragón. Mientras tanto, viajemos por nuestras carreteras convencionales obsoletas, con hospitales de referencia a 180 km de distancia y quejándonos en casa de lo poco que nos hacen caso.

Y a nivel político, que cada uno piense lo que se ha invertido en Teruel en materia de infraestructuras, ¿no ha quedado claro?. Hace falta acción desde cada rincón de la provincia y un poco más de rebeldía.