Para sorpresa de algunos, incredulidad de otros, y reafirmación de muchos, el presidente del Gobierno de Aragón no ha encontrado entre sus filas a un mejor asesor que al candidato y presidente de otro partido, Alberto Izquierdo, cuyo asesoramiento interno ha llevado al PAR a su desaparición en las Cortes, tras décadas de representación. Fichaje que no ha dejado indiferente a nadie.
Y es que hay nombramientos que explican mejor que cien discursos cuál es el rumbo de un gobierno.
Porque si algo parecía faltarle al Gobierno de Aragón era precisamente eso: un «facha con tractor», como bautizaron a Izquierdo en una canción Juventudes Aragonesas. A Azcón le faltaba este, que ya lo rapeaban los suyos: «Siempre delante del toro, aunque cueste un revolcón». Se llevó un buen revolcón en las elecciones, pese a utilizar lo peor de sus malas artes, lo que parece no haberle importado al señor Azcón. Ahora, con este nombramiento, Izquierdo repite revolcón entre su gente, porque muchas son las voces críticas del PAR que muestran su decepción y su desilusión, incluso que exigen su dimisión.
Pero a un buen facha con tractor poco le importa eso si tiene un cómodo sillón. Bueno, un sofá en el que también ha podido sentar a algunas defensoras de que Aragón iba y va de cojón. Ahora ya sabemos a qué se referían en la última campaña las personas del PAR.
Y es que cada vez que escucho ese eslogan no puedo evitar acordarme de aquella canción de Ska-P que repetía que “España va muy bien”, va muy bien para los de siempre… Porque, viendo cómo han terminado las cosas, parece evidente para quién va Aragón “de cojón”. Desde luego no para las familias que no encuentran una vivienda digna a un precio razonable; ni para quienes apenas llegan a fin de mes; ni para quienes llevan años esperando una consulta con un especialista; ni para quienes tienen que recorrer decenas de kilómetros para ver a un médico; ni para los niños y niñas que pasan casi una hora en la carretera para llegar a su colegio.
Pero siguiendo con el análisis de lo que ha supuesto este fichaje estrella, lo que también deja claro el Señor Azcón es que no ha sido capaz de encontrar un asesor más adecuado dentro de sus propias filas, lo que ha provocado el enfado de militantes y dirigentes populares en Teruel ya excluidos de las consejerías del presidente aragonés. Y no me extraña. Porque este movimiento supone algo más que un golpe político. Para todas esas personas que durante años defendieron unas siglas, supone una falta de reconocimiento y puesta en valor a quienes recorrieron pueblos, pegaron carteles, organizaron actos y pidieron el voto convencidas para su líder zaragozano (tan zaragozano como para desconocer que en Teruel el fichaje de Izquierdo supone una afrenta personal en la mayoría de los casos. Quien siembra vientos, recoge tempestades). Personas que en muchos casos son alcaldes y alcaldesas orgullosas de ser populares, concejales y concejalas que defienden lo que les indican aunque no siempre lo compartan, tragándose su orgullo al votar incluso contra el bien de sus pueblos, con la esperanza de que les arreglen un camino, o de que un día los jefes cumplan sus promesas electorales con esta provincia. Gentes que decidieron plantarse y exigir una rectificación al presidente del Gobierno de Aragón.
Y no deja de tener mérito, cuando no han sido capaces de hacerlo en cuestiones mucho más importantes para las personas de Teruel: el deterioro de servicios públicos esenciales como la sanidad, la educación o los servicios sociales, especialmente en el medio rural aragonés. Pero a la hora de la verdad… el presidente zaragozano llama al orden a Teruel, y problema solucionado.
En fin, que o era un farol, o se han convencido pronto de que el nuevo fichaje aportará más que alguna o alguno de ellos. Y después de tanto revuelo queda todo igual: un Gobierno de Aragón cargado de testosterona, porque con tanto Aragón va de Cojón… seguro que la autocomplacencia refuerza que sigan apartando o tratando de acallar a todas las personas que piensan diferente, seguro que el señor Nolasco estará encantado de otro palmero que le diga que lo hace de cojón.
Que la sanidad va de cojón, aunque falten profesionales de enfermería en nuestros hospitales, pediatras en nuestros centros de salud y especialistas de todo tipo. Que a las gentes de Teruel ya casi no nos puede dar ni un ictus, porque ni siquiera contamos con un neurólogo.
Que la educación va de cojón, aunque miles de alumnos y alumnas terminen el curso aguantando temperaturas insoportables en las aulas o sabiendo que, para cursar determinados estudios, tendrán que marcharse de sus casas.
Que las infraestructuras van de cojón, aunque demasiadas carreteras acumulen años de abandono, retrasos e inversiones pendientes.
Que todo va de cojón. Como lo ha dejado durante más de cuarenta años un bipartidismo al que siempre se ha adherido algún cojón del PAR.
En cualquier caso, enhorabuena, señor Azcón.
Ya tiene el fichaje que buscaba para hacerle el juego de la mentira, el insulto y la degradación política, que es la mayor experiencia curricular de quien le acompaña. Ahora también puede incluir la traición a un partido histórico, vendido al mejor postor para salvar el culo del capitán y un par de acompañantes, mientras la tripulación se hunde.








