Sindicatos denuncian que el Gobierno y Sarga ponen en riesgo la vida de los bomberos forestales

miércoles, 26 junio , 2019 | Por | Categoria: Actualidad Local

Ante la actual ola de calor y el elevado número de incendios que se han dado en los pasados días, y que está previsto que aumenten en cantidad y superficie quemada, la sección sindical de CGT en la empresa pública SARGA quiere denunciar que se está poniendo en riesgo la vida de quienes forman parte de la plantilla del operativo de prevención y extinción de incendios forestales.

Con temperaturas por encima de los 40 grados y alerta roja por riego de incendios prevista para los próximos días en algunas zonas de Aragón, CGT denuncia que durante todo el verano se envía a trabajar a l@s bomber@s forestales de cuadrillas terrestres al monte para realizar trabajos selvícolas cada día a las dos de la tarde, a pleno sol, provistos de EPIS como cascos o zahones que impiden la transpiración a lo que hay que sumar el propio calor que generan los motores de las motosierras o desbrozadoras que utiliza este personal, con el riesgo de ser ellos quienes provoquen un incendio accidentalmente.

Estas solas circunstancias ya son suficientes para que cualquier persona que trabaja en el operativo de incendios forestales pueda sufrir problemas de salud que pueden ir desde unos «leves» mareos y fuerte deshidratación hasta la muerte por golpe de calor o infarto.

Este personal además tendrá que hacer frente a cualquier incendio forestal que se produzca en nuestra comunidad trabajando hasta 12 horas más una vez finalizada su jornada laboral habitual, con condiciones que pondrán al límite sus capacidades físicas, seriamente mermadas por haber estado trabajando en el monte en esas lamentables condiciones, lo cual multiplica exponencialmente el riesgo de que estas personas sufran un accidente durante la extinción debido al cansancio y la deshidratación acumulados.

Según un estudio realizado por la Universidad de León entre 2006 y 2009, el ejercicio físico que realizan estas personas en una jornada de extinción es equivalente al que realiza un ciclista de élite en una etapa reina de una prueba ciclista como la Vuelta a España. Las frecuencias cardíacas medias de estos trabajadores durante la extinción del incendio superaron en todos los casos las 110 pulsaciones por minuto, es decir, se situaron por encima de lo que se considera soportable en un periodo de tiempo tan prolongado. Estas elevadas frecuencias cardíacas en temperaturas medias que rondan los 65 grados exponen a estos trabajadores a un riesgo elevado de deshidratación que puede ocasionar contracturas, calambres musculares y lesiones musculo-tendinosas, y que en circunstancias tan peligrosas como es un incendio forestal pueden representar un riesgo real para sus vidas.

La empresa pública SARGA aplica un protocolo de trabajo por altas temperaturas aprobado de manera unilateral por la empresa y que se encuentra denunciado ante la Inspección de Trabajo. Dicho protocolo es a todas luces insuficiente y no garantiza la salud de la plantilla del operativo de incendios forestales. Solamente se da orden de paralizar los trabajos cuando se superan los 42 grados de temperatura a la sombra, según previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología.

Sarga ha tomado la decisión solo para esta semana y de manera excepcional que ante la ola de calor se paralicen los trabajos con maquinaria en los tajos con alerta naranja, por temperaturas de AEMET lo que implica que se seguirá trabajando en aquellos donde no se superen los 39 grados a la sombra. Esto demuestra que la propia empresa es consciente de lo corto que se queda su protocolo y hace este movimiento para poder limpiar su imagen, la realidad es que cuando la ola de calor pase seguirá habiendo personal trabajando en el monte con temperaturas similares a las de estos días.

Por otra parte el Gobierno de Aragón solo manda parar a los trabajadores cuyos tajos se encuentran dentro de una zona con alerta roja por riesgo de incendio de ese día, habiéndose dado en el pasado situaciones tan estrambóticas como no parar a cuadrillas cuyo tajo se encuentra a 20 metros de la zona de alerta roja o encomendar la realización de «trabajos alternativos» de mayor dureza y exigencia física que los habituales. Esta política también carece de sentido puesto que las cuadrillas pueden actuar en cualquier punto de Aragón en caso de ser necesario y no solamente en la zona de meteoalerta donde se encuentra su tajo.

A todo esto cabe sumar que el hecho de enviar a estas cuadrillas a trabajar al monte merma notablemente el tiempo de respuesta ante cualquier eventualidad, dándose el caso de cuadrillas cuyo tajo se encuentra a 50 minutos de trayecto por pista de la carretera secundaria más cercana. Esa demora puede ser responsable de que un pequeño conato termine convirtiéndose en un gran incendio forestal.

Ante este desamparo de l@s trabajador@s y teniendo en cuenta todas estas circunstancias desde la sección sindical de CGT en SARGA se ha realizado una solicitud formal y por escrito a la empresa solicitando la paralización inmediata de todos los trabajos selvícolas de cuadrillas terrestres hasta el final del periodo de máxima activación previsto para el 15 de Septiembre, periodo de mayores temperaturas y riesgo de incendios, como sucede en la práctica totalidad de operativos de incendios forestales del resto de comunidades autónomas.

A consecuencia de las políticas inhumanas de la empresa pública SARGA y del Gobierno de Aragón hacia la plantilla de bomber@s forestales, que una vez mas serán quienes paguen la mala gestión y nula voluntad política de dignificar este servicio. Fundamental para la seguridad de la población y el medio Ambiente de Aragón.

Deseamos que ningún compañero o compañera sufra ningún problema a lo largo de esta campaña de incendios, en caso de que suceda actuaremos de manera contundente ante el gobierno, la empresa y los responsables con nombres y apellidos de esta situación.