Sobre las instalaciones de la Piscina de San Fernando(Un usuario habitual)

sábado, 31 agosto , 2019 | Por | Categoria: Opinión

Señora alcaldesa:

Me dirijo a usted como máximo responsable que es de lo que acontece en nuestra ciudad.

El último fin de semana de julio, se facilitó el  acceso gratuito a las PISCINAS públicas para paliar, según ustedes, los trastornos causados a los usuarios por cierre puntual o dilación de apertura, como es el caso de la PISCINA DE SAN FERNANDO. Lejos de conseguirlo,  aumentaron el malestar de algunos de sus usuarios, puesto que a ellos, los que tienen el pase de temporada, eso no les alivió en nada, bien al contrario,  comentarios en las redes sociales lo corroboraron.

Resulta incompresible que se efectúen reparaciones a última hora, antes de iniciar la temporada de verano. Como sabrá, en la de SAN FERNANDO, se demoró su apertura por las obras, y cuando abren,  tienen que volverla a cerrar porque las obras estaban mal hechas, y la vuelven a abrir a principios de julio, lo que ha supuesto alrededor de  15 días menos de piscina. Esa obra se sabía necesaria desde hace tiempo, tanto, que me atrevo a decir años.

Me permito sugerir que podían haber pensado en alguna otra solución, como por ejemplo:

  1. Dejarla abierta hasta el inicio del curso escolar, medida que debería estar vigente cada temporada.
  2. Se podría haber valorado el cierre después de las ocho de la tarde, y más con los problemas que han surgido durante esta temporada. O también el que pudiera permanecer abierta hasta las nueve de la noche hasta mitad de agosto.

Dicho esto, el fondo de la cuestión está en la mala planificación, pésimo mantenimiento y escasísima inversión en las instalaciones de la Piscina de San Fernando, lo que se traduce en importantes carencias y deficiencias, entre las cuales podemos citar las siguientes:

  • No hay rampa para acceso de personas mayores y/o personas con movilidad reducida. No pueden acceder a la piscina para nadar, sea mucho o poco. Mayores que con su esfuerzo, han contribuido a que tengamos instalaciones de este tipo, y a ellos nos debemos todos, sobre todo ustedes, los políticos.
  • Esta temporada, se ha pintado de azul todo el borde de la piscina. Esa pintura ha facilitado no pocos resbalones de los usuarios, al igual que la propia piscina, cada año capa de pintura en el vaso y nada más. Por cierto, en algunas zonas del fondo del vaso parece que han pintado “gotelé”, causando molestias a los bañistas ya que dicha textura provoca rasguños en la piel.
  • No hay agua caliente en las duchas. SEÑORES, estamos hablando de Teruel, no de Sevilla. Año tras año, sin agua caliente. Resulta vergonzante e insultante, que la haya cuando se facilita entrada gratuita el día de Interbarrios. Ese día nos podemos duchar con agua caliente, pero precisamente es el día en el que la mayoría de usuarios habituales no solemos ir, dada la masificación que se produce.
  • La piscina de los pequeños se mantiene también a base de pintura tras pintura.
  • La mayor parte de papeleras son de hierro, sin tapa, basculan, están oxidadas y situadas a lo largo de la extensión de césped de la piscina pequeña, donde los niños juegan y corretean, y evidentemente suponen un peligro para ellos.
  • Me aventuro a señalar que actualmente estas instalaciones no cumplen con varias normativas, y no es en absoluto válido intentar justificarse respondiendo que no son de obligado cumplimiento por el hecho de que las instalaciones “estaban” antes de la normativa actual. La obligación del ayuntamiento es ir actuando para cumplirla.

Hablamos de una instalación utilizada de forma habitual por muchas familias. Algunas llevamos más de 50 años como usuarios y podemos asegurar que, aparte de pintar, se  reformaron los vestuarios hace un tiempo, y eso fue todo.

¿Cuándo decidirán invertir en estas instalaciones y adecuarlas a las necesidades actuales y a la normativa vigente?

Seguramente, la respuesta a esta pregunta podría ser que no hay recursos para todo y que la Administración debe priorizar sus actuaciones. Pues bien, algunos creemos que cuando los que gobiernan quieren, encuentran el modo de orientar u obtener los recursos necesarios para efectuar las acciones que estiman pertinentes, y adecuar las instalaciones de la Piscina de San Fernando ya debería haber sido una prioridad hace años.

Claro que se encuentran recursos cuando se quiere, pero para lo que se quiere. Se ha duplicado la subvención al C.D. Teruel, 80.000€. El otro día nos encontramos con la noticia de que han decidido liberar a concejales, unos tendrán dedicación exclusiva y otros, media.  ¿Cuál será el coste total anual de esos sueldos? ¿De dónde saldrán esos recursos? (corríjanme si me equivoco, pero igual estamos hablando de más de 100.000€ anuales) O, mejor dicho, ¿qué cosas dejarán de hacer en detrimento  de la ciudad para sufragar esas partidas? ¿O piensan incrementar impuestos para ello? Esas “inversiones”, ¿tendrán retorno para la ciudad? Lo primero lo veo difícil, pero lo segundo se me antoja más complicado.

Tal vez la mayor parte de los turolenses piense que el coste de poner en marcha esta legislatura ha resultado un poco cara.  ¿No sería más honesto actuar de otro modo?  Esto lo hago extensivo a todos los grupos municipales, que en lugar de mirar para ellos, deberían, todos, dedicar sus esfuerzos en mejorar el día a día de los habitantes de Teruel. Y sí,  todo lo que acontece en nuestra ciudad es también responsabilidad de todos sus habitantes, pero los que la gestionan actualmente tienen mucha más, no en vano ellos deciden lo que se hace o se deja de hacer, sin olvidar los que la han gestionado con anterioridad, que también han tenido la suya. Seguro que habrá aciertos que imputarles, pero lamentablemente la ciudadanía parece no tener mucho aprecio a la clase política en general, visto lo visto. Mire, miren, si tuviéramos la percepción real de que ustedes son servidores públicos y se esforzaran en serlo verdaderamente, harían un gran favor a la sociedad y tendríamos una democracia más limpia y participativa. En ocasiones, uno acaba pensando si lo que se persigue es justamente lo contrario.

Espero que disculpe mi atrevimiento en manifestar lo que pienso, y deseo que interprete bien lo  que se dice en este escrito,  y que sepa, sepan, dar solución a los problemas planteados.

Que tenga, tengan, un buen día y los siguientes, que ello redundará en beneficio de todos.

Un usuario habitual