En pleno corazón del verano y tras el paso de las intensas Fiestas del Ángel, las emblemáticas cintas multicolores que engalanan el casco histórico de Teruel han pasado de ser un mero adorno festivo a convertirse en las mejores aliadas de peatones y visitantes que buscan la sombra.
El adorno ,confeccionado con miles de tiras de plástico multicolores suspendidos a lo largo de la calle Amantes ,filtran los rayos de sol directo, generando una agradecida sombra a lo largo de la calle.
Para los turistas que recorren la capital turolense en estas fechas ofrece además, un atractivo visual único. Al mirar hacia arriba buscando el alivio del calor, los paseantes se topan con encuadres espectaculares que enmarcan joyas de la arquitectura mudéjar como la Torre de San Martín, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Lo que nació como un elemento identificativo del ambiente vaquillero se ha consolidado así como una solución tan estética como funcional: un techo de color que alarga la sombra del ambiente festivo durante todo el agosto turolense.








