
El festival reunirá los próximos 12 y 13 de junio en Mezquita de Jarque a 15 propuestas artísticas procedentes de España, Francia, Perú, Chile y República Checa
La Diputación Provincial de Teruel ha acogido este martes la presentación oficial de la XVI edición del Festival Tamborile, que se celebra los días 12 y 13 de junio, una cita ya consolidada como uno de los principales referentes de la música de calle en España y única en Aragón por su especialización en este ámbito artístico. La edición de este año también recupera el formato que dio origen al festival, concentrando la mayor parte de la programación en una intensa jornada el sábado.
Los detalles han sido explicados en rueda de prensa por el diputado delegado de Cultura de la Diputación Provincial de Teruel, Miguel Iranzo Hernández y los representantes de la organización del festival Jorge Sancho, Clara Sancho y Jorge Andrés.
La programación de esta nueva edición se desarrollará los días 12 y 13 de junio, aunque concentrará su actividad principal el sábado 13 de junio, cuando las calles de Mezquita de Jarque volverán a transformarse en un gran escenario al aire libre capaz de reunir a miles de personas en una localidad de apenas 83 habitantes. Una circunstancia que convierte al festival en uno de los ejemplos más llamativos de cómo la cultura puede transformar temporalmente un pequeño municipio rural en un punto de encuentro de alcance nacional.
La edición de 2026 reunirá a 15 propuestas artísticas, combinando algunas de las formaciones más destacadas del circuito nacional e internacional con una amplia representación aragonesa. El cartel contará con grupos procedentes de Francia, Perú, Chile, Polonia y República Checa, junto a artistas llegados desde distintos puntos de España.

Entre las propuestas programadas figuran nombres como La Compagnie Apito (Francia), Acousteel Gang (Francia), Caravana Banda (Polonia-España-República Checa), Cholo Chicha (Perú-Chile-España), Always Drinking Marching Band (Barcelona), Sonido Vegetal (Granada), Orkresta (Euskadi), Fongo (Huesca), Los Craks del 29 (Zaragoza), Gaiteros de Estercuel (Teruel) o Minicharanga Delao (Alcorisa, Teruel), entre otros.
La programación recorrerá estilos tan diversos como la música balcánica, la cumbia andina, el gipsy punk, el swing, el reggae, el funk, el rock o la música tradicional aragonesa, manteniendo una de las principales señas de identidad del festival: la convivencia entre música de calle, conciertos de escenario y propuestas participativas dirigidas a todos los públicos.
En este sentido, Jorge Sancho destacó la calidad y diversidad de la programación prevista para esta edición: «El cartel de este año refleja muy bien la identidad que hemos construido durante estos dieciséis años. Convivirán algunas de las propuestas más destacadas de la música de calle europea con artistas nacionales y una importante representación aragonesa. Nuestro objetivo sigue siendo ofrecer una programación diversa, sorprendente y accesible, capaz de atraer tanto al público habitual del festival como a quienes nos visitan por primera vez».

Durante la presentación, el diputado delegado de Cultura de la Diputación Provincial de Teruel, Miguel Iranzo Hernández, ha subrayado el compromiso de la institución con aquellas iniciativas culturales que contribuyen a dinamizar el territorio y generar actividad en el medio rural. “Tamborile es un magnífico ejemplo de cómo la cultura puede proyectar nuestros municipios más allá de sus límites. Estamos hablando de un festival que reúne en un pequeño pueblo de la provincia a grupos procedentes de distintos puntos de España y también de países como Francia, Perú, Chile o la República Checa, lo que demuestra el alcance y la capacidad de atracción que ha alcanzado esta cita”, ha señalado.
En representación de la organización, Jorge Andrés subrayó que «la edición de 2026 refleja muy bien lo que es hoy Tamborile: un proyecto cultural nacido en el medio rural capaz de reunir en un mismo cartel a artistas internacionales, propuestas nacionales de primer nivel y talento aragonés. Además, este año recuperamos el formato que dio origen al festival, concentrando la mayor parte de la programación en una intensa jornada el sábado que refuerza una de nuestras principales señas de identidad. Dieciséis años después seguimos apostando por una cultura accesible, cercana y de calidad, capaz de generar actividad, atraer visitantes y situar a Mezquita de Jarque en el mapa cultural más allá de nuestro territorio».
Aunque no pudo asistir al acto de presentación, Lorenzo Martín, concejal de Cultura de Mezquita de Jarque y miembro de la Asociación Cultural Tamborile, quiso trasladar también su valoración sobre el festival, destacando que «para Mezquita de Jarque, Tamborile es mucho más que una cita cultural. Es un proyecto que forma parte de la identidad de nuestro municipio y que demuestra que los pequeños pueblos también pueden convertirse en referentes cuando existe implicación vecinal, trabajo colectivo y una apuesta firme por la cultura. Durante un fin de semana, Mezquita se abre al mundo y recibe a miles de personas que descubren no solo un festival, sino también un territorio, una comunidad y una forma de entender la vida en el medio rural».
Un festival único en Aragón
Desde su nacimiento en 2009, Tamborile se ha consolidado como uno de los tres festivales pioneros de España dedicados específicamente a la música de calle, junto a Haizetara (Amorebieta-Etxano, Bizkaia) y FEMUKA (El Espinar, Segovia).
A lo largo de sus quince ediciones anteriores ha reunido a 142 bandas, más de 1.250 músicos y artistas y más de 40.000 asistentes acumulados, cifras que lo sitúan entre los proyectos culturales más consolidados del medio rural aragonés.
Una edición que supondrá además un regreso al formato que dio origen al festival. Tras dos años ampliando parte de la programación al viernes, Tamborile volverá a concentrar la mayor parte de su actividad en una frenética jornada de música de calle el sábado 13 de junio, con más de dieciséis horas ininterrumpidas de actuaciones, animación y propuestas para todos los públicos.
Cultura, educación e inclusión
Más allá de la programación musical, Tamborile volverá a desplegar una importante vertiente educativa y social, mediante distintas actividades desarrolladas en colaboración con el CRA Pablo Antonio Crespo, la Escuela Infantil de 0 a 3 años, la Comarca Cuencas Mineras y diversas entidades del territorio.
Entre ellas destaca el taller de animación musical que se desarrollará el viernes 12 de junio con el alumnado del CRA y de la Escuela Infantil, así como las actuaciones que el músico asturiano El Nene de la Vega ofrecerá en la residencia de ADISLAF de Utrillas y en la Residencia de Mayores de Martín del Río, acercando la cultura a colectivos con mayores dificultades de acceso a este tipo de propuestas.
La organización quiso destacar también la dimensión social y educativa del proyecto. En palabras de Clara Sancho, «uno de los aspectos que más nos enorgullece es que Tamborile siga siendo un proyecto construido desde la participación vecinal. Detrás de cada edición hay meses de trabajo voluntario y la implicación de muchas personas que creen en la cultura como herramienta para generar comunidad. Además, seguimos apostando por acercar el festival a diferentes generaciones y colectivos a través de actividades educativas y sociales que amplían su impacto más allá de la programación musical».
Un proyecto construido desde el territorio
Uno de los rasgos más singulares de Tamborile es que toda la organización recae en la Asociación Cultural Tamborile, integrada por vecinos y vecinas de Mezquita de Jarque que trabajan de forma voluntaria en tareas de producción, logística, comunicación y gestión. Pese a haberse consolidado como una referencia nacional de la música de calle, el festival continúa manteniendo el mismo modelo organizativo con el que nació hace dieciséis años: un proyecto impulsado íntegramente desde el voluntariado local.
El festival cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Mezquita de Jarque, la Comarca Cuencas Mineras, la Diputación Provincial de Teruel y el Gobierno de Aragón.
Dieciséis años después de su nacimiento, Tamborile continúa demostrando que la cultura puede convertirse en una poderosa herramienta de dinamización, cohesión social y proyección territorial, incluso desde los municipios más pequeños del medio rural.






