
Las aguas parecen volver a su cauce entre Tarmac y las instituciones aragonesas. La empresa francesa de reciclado de aviones, que fue la primera en instalarse en el Aeropuerto de Teruel, anunció hace unos días la posible paralización de sus proyectos de ampliación en la factoría turolense, lo que generó una evidente tensión institucional y preocupación en el sector. Sin embargo, en los últimos días la compañía parece haber suavizado su posición, abriendo la puerta a un retorno a la normalidad.
El cambio de tono se hizo patente el pasado jueves durante la celebración del décimo aniversario de la Asociación Networking Teruel . En dicho encuentro, José Moliner, gerente de Tarmac, afirmó sentirse seguro de que la empresa acabará realizando sus proyectos de ampliación de la factoría en la capital turolense. Moliner reiteró , en un tono conciliador, esta intención hasta en un par de ocasiones durante la cita, lo que supone un claro mensaje de tranquilidad frente a la incertidumbre generada recientemente.
Estas declaraciones indican que la tensión desatada por el anuncio previo de la posible paralización de las ampliaciones podría estar relajándose de forma significativa. Todo apunta a que las relaciones entre la compañía, la dirección del Aeropuerto de Teruel y el Gobierno de Aragón se encuentran en un camino de vuelta a la normalidad y al entendimiento.
Para terminar de encauzar la situación y definir los próximos pasos, está previsto que se celebre una reunión en los próximos días entre la cúpula de Tarmac y representantes del Gobierno de Aragón.








