Teruel contará con una mini residencia para personas con enfermedad mental

miércoles, 16 enero , 2019 | Por | Categoria: Actualidad Local

 

La alcaldesa de Teruel, Emma Buj, acompañada de la presidenta de Asapme Teruel, Ana Belén Marco(en el centro)

En uno de los edificios del antiguo COAM 

 Uno de los edificios del antiguo Centro de Orientación y Acogida de Menores (COAM) de Teruel acogerá una mini residencia para personas con enfermedad mental. Así lo ha anunciado este miércoles la alcaldesa de Teruel, Emma Buj, acompañada de la presidenta de Asapme Teruel, Ana Belén Marco.

Buj ha recordado que por parte del Ayuntamiento ya se ha firmado el acta de recepción del antiguo COAM, cedido por el Gobierno de Aragón, y que se trata de un espacio ‘con muchos metros cuadrados’ por lo que el edificio principal se destinará a Hogar para Personas Mayores, contará con espacios para la asociación de vecinos del Barrio de San León, donde se ubica el centro, y también para actividades relacionadas con el teatro la danza o la fotografía, y el edificio anexo, que ya cuenta con la configuración de residencia por su uso anterior, se adecuará como mini residencia para personas con enfermedad mental como solicitó en su día Asapme Teruel en el proceso participativo llevado a cabo para definir los usos del COAM.

‘Las personas con enfermedad mental que tienen entre 18 y 65 años, cuando tienen que ingresar en un centro, no cuentan con uno específico y acaban en residencias de ancianos y otro tipo de centros que no tienen que ver con esta enfermedad, o incluso entrando y saliendo de los hospitales’, explicaba la alcaldesa.

‘Para mí es muy importante que Teruel sea una ciudad integradora, inclusiva, y que los turolenses sepamos que, nos pase lo que nos pase en el futuro, siempre vamos a disponer de un recurso a nuestro alcance para atendernos a nosotros o a nuestros familiares’, añadía. La alcaldesa ha avanzado que el Ayuntamiento se haría cargo de las obras necesarias para adecuar el edificio y, posteriormente, Asapme Teruel llevaría a cabo la gestión del centro.

Vivienda digna y estable

Por su parte, Ana Belén Marco ha agradecido la implicación del Ayuntamiento en este proyecto, y de la alcaldesa en particular, y ha recordado que en 2009 y en 2012 el Ayuntamiento ya cedió dos pisos a la asociación que cuentan con tres plazas cada uno y que están ocupados siempre al cien por cien, habiendo incluso lista de espera.

‘Disponer de una vivienda digna y estable constituye una necesidad básica y esencial para cualquier ciudadano, y éste es un derecho que incluye a las personas diagnosticadas con una enfermedad mental’, destacaba. Las necesidades residenciales del colectivo incluyen unidades de corta, media o larga estancia, pisos tutelados o mini residencias, dependiendo de la situación individual de cada persona.

‘En Aragón no existe ninguna mini residencia, siendo éste un recurso necesario para persona que no pueden estar, por su edad, en unidades de larga estancia como el Centro de Rehabilitación San Juan de Dios en Teruel, o en pisos tutelados por su carácter rehabilitador y por ser un recurso intermedio antes de la independencia total’, matizaba.

Casas-hogar

Las mini residencias, o casas-hogar, constituyen un servicio residencial abierto y flexible que recibe el apoyo y supervisión de la Unidad de Salud Mental, donde la estancia puede ser temporal o definitiva. Este recurso está destinado a personas con enfermedad mental que presentan una autonomía reducida y la capacidad de las mismas es de unas 25 plazas.

El objetivo principal de estos centros es favorecer la autonomía personal y social de manera que se permita un funcionamiento lo más normalizado posible, ofreciendo servicios de alojamiento, manutención y cuidado, apoyo y supervisión las 24 horas del día, atención personalizada con un funcionamiento interno lo más parecido a un hogar familiar, fomentando la participación de los residentes en su organización y en el desarrollo de las tareas domésticas, y con una atención psicosocial orientada a promover la rehabilitación e integración social, incluyendo actividades de autocuidado, de la vida diaria, psicoeducación, relaciones sociales, integración comunitaria y ocio y tiempo libre.

En cuanto a las estancias, se ofrecen tres posibilidades: estancias cortas, de un fin de semana a un mes aproximadamente, principalmente como recurso de apoyo a las familias ofreciendo momentos de ‘descanso familiar’, cubriendo situaciones de urgencia familiar como enfermedades, etc., o incluso para aliviar situaciones de sobrecarga y tensión; estancias transitorias, de un mes a un año aproximadamente, como periodo de preparación y apoyo que permita una adecuada transición desde el hospital a la comunidad, preparación para la reinserción en el entorno familiar o para opciones de vida y alojamiento más autónomos e independientes; y por último están las estancias indefinidas, con duración superior a un año, para persona que por su deterioro psicosocial y carencia de apoyo familiar y social necesiten una atención de mayor duración con una calidad de vida digna y evitando situaciones de marginación o institucionalización.

Habrá habitaciones individuales y dobles en las plantas primera y segunda, mientras que en la planta baja se ubicarán la sala de estar y comedor común, baños y despacho para los profesionales. En cuanto al personal necesario, se contará con un equipo multiprofesional específico formado por media docena de personas, aproximadamente, más el personal de limpieza.