
El terreno de juego acogió el duelo entre dos de los equipos revelación de la categoría. Ambos conjuntos, recién ascendidos, llegaban pugnando por acabar en los puestos de playoff de ascenso a Segunda División. El césped, algo pesado por el agua caída durante el día y por la lluvia que acompañó el desarrollo del choque, condicionó el encuentro.
El Teruel saltó al campo con mucha personalidad y empezó muy bien, trasladando rápidamente el juego a la mitad catalana. Así, en el minuto 5, los turolenses gozaron de su primera ocasión a la salida de un córner que remató Nico, marchándose fuera por muy poco. Apenas un minuto después, el delantero visitante Moreno también rozó el gol con un testarazo ligeramente desviado. El dominio del Teruel en los compases iniciales era absoluto, y no fue hasta el minuto 12 cuando el equipo local logró asomarse al área rival con un remate de Cano que se marchó fuera.
En el minuto 20 llegó la mejor oportunidad para el cuadro aragonés. Tras un soberbio centro de Andrés Rodríguez, Albisúa envió incomprensiblemente alto un balón cuando se encontraba a escasos dos metros de la línea de gol. El recital por banda de Rodríguez, que desbordaba continuamente a la zaga local, generó una nueva ocasión clarísima en el minuto 25, pero dos delanteros turolenses no llegaron a empujar el esférico en el área pequeña. A esas alturas, el CD Teruel estaba firmando una de sus mejores primeras partes de la temporada.
Tras contabilizar cuatro ocasiones manifiestas, en el minuto 37 dispusieron de un nuevo remate que atrapó sin problemas el guardameta local. En el tramo final del primer tiempo el ritmo bajó ligeramente, aunque se siguió jugando mayoritariamente en campo barcelonés. Fue un gran primer acto del Teruel, que mereció irse a los vestuarios con ventaja en el marcador, penalizado únicamente por su falta de acierto de cara a puerta.
Un guion cruel en la segunda mitad
En la reanudación, el Teruel empezó sin miedo ni prudencia, dominando el balón y el juego. Sin embargo, el primer aviso serio fue para el Europa a través de su delantero Mahicas, cuyo peligroso acercamiento fue providencialmente cortado por Nico enviando el balón a córner. El Teruel monopolizaba el dominio, pero el Europa, fiándolo todo a sus contraataques, logró plantear un aviso muy serio: Mahicas se quedó solo ante el portero turolense, quien se lució para evitar una clara ocasión.
El encuentro ganaba en entretenimiento y alternativas para el espectador, mostrándose mucho más abierto que en la primera mitad. Tras un disparo del visitante Merencio que nos llevó al primer cuarto de hora del segundo acto, el Teruel redobló esfuerzos, apretando arriba y colgando centros peligrosos al área catalana en busca de algún remate.
Pero el fútbol es caprichoso. En el minuto 66, un veloz contraataque local culminó con el gol de Mahicas, desatando el alborozo de la afición y del narrador televisivo, muy emocionado con el Europa durante toda la tarde. En la acción del gol, el portero turolense tuvo que ser atendido por un fuerte golpe que le dejó sangrando. Un castigo a todas luces inmerecido para el Teruel.
El tanto dejó tocado al conjunto visitante, circunstancia que el Europa intentó aprovechar para dormir el partido. Aun así, el Teruel tiró de orgullo y, en el minuto 77, tuvo una gran ocasión por medio de Ramos que la defensa logró rechazar. Los compases finales entraron en una fase de cierto desorden, con el Teruel atacando y exponiendo muchísimo atrás. Apenas se jugó en los últimos minutos debido a las constantes interrupciones entre cambios, lesiones y pérdidas de tiempo. En este escenario, el Teruel no pudo forzar nuevas ocasiones claras en el tramo decisivo, aunque lo intentó con insistencia hasta el pitido final.
En definitiva, un resultado injusto para un Teruel que cuajó una gran primera parte en la que mereció mucho más, y que terminó cayendo por culpa de un contraataque afortunado de los locales.








