¿Un futuro mejor, o un futuro cualquiera? (Por Nicolás López, politologo)

lunes, 16 diciembre , 2019 | Por | Categoria: Opinión

Esta frase es el vivo reflejo de lo que la juventud no de Teruel, ni española, sino de la mayoría de países del mundo tendrá que afrontar en unos pocos años. Nos encontramos en un momento de encrucijada a diversos niveles, que afectan a los pilares fundamentales de lo que consideramos nuestro estilo vida hasta el momento en el que se escriben estas líneas.

Una encrucijada de modelo de sociedad, de cómo producimos y consumimos en un modelo que se está demostrando insostenible no solo en el medio o largo plazo, sino que está ya agotado, exprimiendo hasta el último aliento los recursos naturales, la fuerza de trabajo y el medio ambiente del planeta en el que vivimos.

Todos estos retos a corto plazo, lo tendrá que afrontar una generación que en occidente y en muchos otros países, pese a ser la más formada y preparada académicamente, es la más pesimista con su futuro y la menos preparada para afrontar los retos que se le aproximan.

Somos una generación asentada en la inmediatez, en el consumo rápido de productos, en la información inmediata y absorbida por una lógica postmodernista arrolladora que barre del tablero toda postura que no sigue las corrientes mayoritarias, tanto para bien, como para mal.

Una generación a la que le cuesta aceptar la crítica y que no se siente cómoda en el enfrentamiento dialéctico ni de ideas, ya que replantearse su modelo de vida, significaría tirar por tierra su dura a la vez que frágil burbuja. Y ante estos retos, las luchas y reivindicaciones para un futuro mejor, no pueden ser sectoriales ni individuales.

En este mundo tan individualizado, la lucha colectiva, el poner en común frente a lo individual, el transversalizar las luchas y sobretodo organizarse, los verdaderos cambios en las sociedades a lo largo de la historia de la humanidad solo se han dado desde los colectivos humanos organizados y no desde una individualización que lleva a ver el mundo desde una perspectiva egoísta e infantil.

Y para no tener, un futuro cualquiera, debemos tener en mente, quienes son realmente los causantes de la situación actual. Esos causantes son aquellos, que desde el marketing, los mass media y desde diversas fuentes que nos bombardean a diario, quieren colectivizar las culpas en el individuo y no en el modelo que nuestra sociedad sigue. Porque aunque seamos responsables en nuestro modo de consumir y de vivir, son otros los que lo han organizado y nos han llevado a el.

Por ello, las soluciones para tener un futuro mejor y no uno cualquiera, pasa por una conciencia colectiva que aúne todos los esfuerzos individuales.