
- Ambos investigadores, integrantes del Joven Consejo Científico del Instituto de Estudios Turolenses (IET) de la Diputación de Teruel, impartirán la conferencia “La Cofradía de San Jorge y su legado en Teruel” para desvelar nueva información de esta hermandad
- La cita será el 10 de abril, a las 19:00 horas, en el Archivo Histórico Provincial de Teruel
Los historiadores Alejandro Ríos y Pablo Cercós, integrantes del Joven Consejo Científico del Instituto de Estudios Turolenses (IET) de la Diputación de Teruel, van a dar a conocer nuevos datos de la Cofradía de San Jorge de Teruel, en una conferencia que se celebrará el próximo 10 de abril, a las 19 horas, en el Archivo Histórico Provincial de Teruel. La charla permitirá revelar algunos de los hallazgos e interpretaciones recientes relacionados con la primera cofradía de esas características en la ciudad, su vinculación con la historia local y con la herencia artística y religiosa provincial.
A pesar de la trascendencia que la Cofradía de San Jorge tuvo en el panorama artístico, político y religioso de Teruel, existe un vacío historiográfico que Ríos y Cercós, investigadores e integrantes del Joven Consejo Científico del Instituto de Estudios Turolenses (IET), quieren contribuir a llenar.
La conferencia titulada “La Cofradía de San Jorge y su legado en Teruel» es, en realidad, una continuación del trabajo de difusión del patrimonio y la historia medieval turolense que los jóvenes empezaron hace dos años para que los habitantes lo conozcan mejor, lo protejan y lo difundan.
En 2024, Cercós presentó una propuesta de dos charlas, agrupadas bajo el título “Redescubriendo la pintura bajomedieval del sur de Teruel”, y fue una de las ocho actividades de difusión científica y cultural seleccionadas por el IET. Por su parte, en 2025, Ríos coordinó la ponencia “Patrimonio documental turolense: el Archivo Histórico Provincial de Teruel”.
Antecedentes históricos de la Cofradía de San Jorge
En 1225, Jaime I fundó una cofradía en honor a San Jorge durante su estancia en Teruel. La intención del monarca era reunir a todos los caballeros turolenses con la finalidad de que estuvieran dispuestos para combatir y sirvieran de guías y capitanes de la milicia turolense en los conflictos armados.
Aunque la función militar descendió con el alejamiento de la frontera, a causa de la conquista de Valencia a mediados del siglo XIII, la importancia de la cofradía no disminuyó. Una prueba de ello es que Jaime II solicitó el ingreso como cofrade en 1297 y se le concedió una renta anual de 50 sueldos jaqueses; igualmente, entre sus miembros se encuentran apellidos de las familias más importantes de Teruel, como Garcés de Marcilla, Martínez de Marcilla, Sánchez Gamir, Sánchez Muñoz o Pérez Arnal, entre otros.
Además, esta hermandad desempeñó un papel clave en la política turolense. Por un lado, el concejo le consultaba antes de tomar algunas decisiones; por otro lado, dos de sus congregados, junto con el juez electo y un albeitar, examinaban a los caballos de los aspirantes a caballeros villanos. Determinar si cumplían o no con los requisitos exigidos era una decisión crucial, puesto que pertenecer a ese grupo era condición indispensable para optar a un cargo en el gobierno municipal.
Existe un manuscrito del siglo XVII, Libro de estatutos, ordenanzas y privilegios de la cofradía de San Jorge de Teruel, que estuvo en paradero desconocido desde 1917 hasta 2022 y, desde 2024, se custodia en el Archivo Histórico Provincial de Teruel.







