La meteorología se ha convertido en la gran y molesta protagonista de este Domingo de Ramos en la capital turolense. En esta ocasión, el problema no ha sido el habitual frío, sino un invitado al que estamos muy poco acostumbrados en nuestra ciudad: un viento de inusitada fuerza que ha barrido las calles de Teruel y ha trastocado por completo el inicio de la Semana Santa.
Consecuencias inmediatas: cancelaciones y desperfectos
Este vendaval ha obligado a la ciudad a cambiar drásticamente el paso y ha dejado varias secuelas a lo largo del día:
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Procesiones suspendidas: La fuerza del aire y el riesgo en las calles han forzado la cancelación de actos tan esperados como la procesión de ‘La Burrica’, obligando a cofradías y fieles a trasladar la bendición de palmas y los toques de tambor al interior de las iglesias por precaución.
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Evaluación de daños: A lo largo de la jornada se han registrado pequeños incidentes derivados de la virulencia de las rachas. En estos momentos, los servicios municipales y de emergencias se encuentran valorando y cuantificando los daños menores provocados por el vendaval en distintos puntos del casco urbano.
Las imágenes de la ventisca
Para entender la verdadera magnitud del temporal, les invitamos a darle al play en el vídeo que encabeza este reportaje. En las imágenes que hemos captado a pie de calle, pueden comprobar de primera mano la brutal velocidad del viento a su paso por Teruel.
Se trata de un documento audiovisual que refleja a la perfección la fuerza de un fenómeno atmosférico que ha pillado por sorpresa a los vecinos. Y es que, aunque los turolenses somos expertos en lidiar con los rigores del invierno, rara vez nos enfrentamos a ráfagas sostenidas de este calibre en nuestras calles.






