La capital aragonesa y la ciudad de Belén se hermanan

lunes, 21 enero , 2019 | Por | Categoria: Aragón

El alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, y su homólogo en la ciudad palestina de Belén, Anton Salman, han firmado este lunes un protocolo de hermanamiento entre ambas ciudades con el objetivo de fomentar los vínculos, las relaciones, los intercambios y la cooperación entre ambos municipios y promover una cultura de la paz en defensa de los valores universales de respeto a la vida, la libertad, la igualdad, la solidaridad, la justicia social y la tolerancia.

Así se recoge en el acuerdo aprobado en 2003 por el pleno del consistorio de la capital aragonesa para este hermanamiento, si bien hasta ahora no se había hecho efectivo. El acto de la firma ha contado con la presencia del embajador palestino en España, Amer Odeh, así como de miembros de la Federación Aragonesa de Solidaridad y de la Casa Palestina en Zaragoza, además de otros representantes institucionales.

Tras rubricar el hermanamiento, el alcalde de la ciudad palestina de Belén, Anton Salman, ha señalado que la firma tiene lugar 15 años después de aprobarse su realización y se produce entre dos ciudades a las que les une “la cultura de paz” y ser “acogedoras”.

Asimismo, ha remarcado el papel de Belén en el fomento de la cultura de la paz en el ámbito internacional, un mensaje que ha dicho que ofrecen al mundo desde hace 2.000 años, “la primera ciudad en mandarlo” y que está dirigido “a toda la humanidad, sin distinción de ningún tipo”.

Ha añadido que paz significa para él “justicia, dignidad y libertad, una Palestina libre y Jerusalén Este como su capital”, si bien su pueblo “sufre todo tipo de injusticias” y se ha emplazado a seguir trabajando para que “haya una vida digna en nuestra tierra” y se consiga la paz y “los derechos del pueblo palestino”, al tiempo que ha manifestado que va a contar con Zaragoza “para impulsar este proceso de paz y tener una vida como la que aquí disfrutan, de seguridad, bienestar y libertad”.

Anton Salman es abogado y fue el principal negociador en el asedio que sufrió la iglesia de la Natividad durante 39 días en 2002, durante la Segunda Intifada, cuando el ejército israelí ocupó Belén y militantes palestinos se refugiaron en el interior de la basílica. Fue elegido alcalde en mayo de 2017. También es presidente del comité de relaciones internacionales de la Asociación de Autoridades Locales Palestinas y dirigente de la Antonianum Charity Organisation.

Por su parte, el embajador palestino en España, Amer Odeh, ha calificado de “día histórico” este acuerdo y ha incidido en la necesidad de la ayuda internacional “para que haya paz y justicia” para el pueblo de Palestina y “termine la ocupación israelí para siempre”, con un Estado “independiente” y “democrático”.

PRIORIDAD

El alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, ha comentado que la cooperación con la población palestina “siempre ha sido un compromiso claro” y una prioridad para esta institución, tanto con quienes habitan en los territorios ocupados por Israel, como en los campos de refugiados en países vecinos.

Ha precisado que esta ha sido una población que en los últimos 70 años “ha pasado por varias guerras y ha sido sometida al bloqueo económico, la ocupación militar, el exilio y la pobreza”, algo que “concita la sensibilidad de cualquier pueblo hermano como el de Zaragoza”, para abogar por “una solución justa al conflicto” y que “se trace un camino de paz verdadero”.

Santisteve ha hecho balance de las acciones desarrolladas por la ciudad en ese territorio ya que el Ayuntamiento de Zaragoza apoya a la población refugiada palestina desde 1997. Así, a través del Programa Municipal de Cooperación al Desarrollo, ha colaborado con diversas organizaciones no gubernamentales en la ejecución de proyectos para garantizar la alimentación, los servicios básicos y la salud en la Cisjordania ocupada y en campos de refugiados que albergan población palestina.

Además, desde 2006, en colaboración con el Comité Español de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo, ha apoyado decenas de proyectos, desde la construcción y reparación de viviendas, a la mejora de las condiciones de abastecimiento de agua potable y saneamiento en las ciudades y campos de refugiados.

Asimismo, ha contribuido a garantizar el derecho a la salud de la población refugiada que se encuentra en zonas de difícil acceso de Cisjordania gracias a los servicios de una clínica móvil y ha colaborado en la puesta en marcha de operativos de seguridad alimentaria y provisión de medicinas en los momentos de intensificación del conflicto bélico, sobre todo en Siria y la franja de Gaza.

El dinero total financiado por el Ayuntamiento de Zaragoza dirigido a mejorar las condiciones de vida de vida de la población palestina desde 1997 a 2018 asciende a 2.480.028 euros. El año pasado, el consistorio dedicó 240.000 euros.

Santisteve ha recordado que desde 1996 Zaragoza es “lugar de cultura de paz” y ha esgrimido que la puesta en marcha el año pasado de la Oficina de Relaciones Internacionales ha contribuido a asegurar que este tipo de relaciones “se materialicen y consoliden” contribuyendo a la proyección de la ciudad en el exterior.

REUNIÓN

El acto de la firma ha estado seguido de una reunión entre la delegación de Belén y técnicos del Ayuntamiento de Zaragoza para profundizar en las áreas temáticas de interés, como son cooperación, cultura, educación y deporte.

Además, este martes, Anton Salman mantendrá un encuentro con entidades aragonesas que trabajan en el ámbito de la cooperación con Palestina, y, a las 19.00 horas, participará en la charla ‘Belén: La vida cotidiana detrás del muro’, en el Centro Cívico Estación del Norte, junto con Santisteve, el concejal Pablo Híjar, y el miembro de la Casa de Palestina en Zaragoza, Ibrahim Abiat.

En julio del año pasado, Híjar visitó el Ayuntamiento de Belén y el campo de refugiados de Aida, entre otros puntos de Cisjordania, invitado por la Asociación de Autoridades Locales Palestinas y junto a una delegación de cargos públicos del Estado Español. En este encuentro, formalizó la necesidad de desarrollar el hermanamiento y conoció las necesidades del municipio.

Belén se encuentra situada en Cisjordania y cuenta con una población de unos 25.000 habitantes. Israel ha rodeado la ciudad de asentamientos de colonos, de un muro y puestos de control, lo que dificulta enormemente el tránsito. El turismo es una de las principales fuentes de ingresos de la ciudad, que es un gran centro de peregrinaje religioso, pero que se ve enormemente afectado por las restricciones del ejército israelí.

Belén forma una trama urbana continua que la integran tres campos de refugiados: Dheisheh, Azzah y Aida, que están gestionados por la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo.

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